La noche del miércoles 30 de noviembre a las 22:00 h. había una cita con el teatro en el Reina Sofía. DON JUAN TENORIO de José Zorrilla, una obra clásica de la literatura española que tradicionalmente se interpreta en estas fechas.
Esta versión es de ÓPERA NOVA PRODUCCIONES SL, en el reparto han actuado Elsa Escobar, Santiago Díez, Rafael Rodríguez, Rucaden Dávila, Francisco Prado, Mario Pimentel, Patricia Domínguez, Manuel Fernández, Ángel Walter, Marisol Herrero, Félix Granado, Ángel Castilla, Marcos Rodríguez, Tania Menéndez y Pilar Uceda.
La dirección y puesta en escena ha estado a cargo de Carlos Pardo, la dirección técnica Santiago Díez y la escenografía y vestuario Z Espacio Vital.
El teatro presentaba 3/4 de entrada y a la función han asistido Salomé Carrión, concejal de cultura, Azucena López, concejal de bienestar social, y los concejales Pedro Arrabales y Jesús Daniel Mateo.

SINOPSIS
La obra narra las peripecias de don Juan Tenorio, un joven caballero entregado a una vida desenfrenada de apuestas, amoríos y duelos. Comienza la acción en Sevilla por el año de 1545. En la primera parte (en 4 actos) vemos cómo Don Juan no tiene problema en hacer una apuesta con su amigo para ver quién de los dos consigue seducir a más damas. Entre estas damas Don Juan apuesta que será capaz de conseguir el amor de una joven novicia, doña Inés, e incluso el de la prometida de su amigo, a las que consigue seducir en la misma noche. Don Juan rapta a la novicia y la lleva a una finca junto a las afueras de Sevilla. Allí acudirán su amigo y el Comendador, padre de Doña Inés para vengar los honores ultrajados; ambos resultarán muertos en duelo a manos de don Juan. La segunda parte (en 3 actos), que sucede cinco años más tarde, tiene lugar en un cementerio donde reposan los restos del amigo, del Comendador y de doña Inés, de la que se anuncia que murió de pena. Don Juan se apoya en su sepulcro; de pronto un vapor envuelve la estatua de doña Inés y ésta desaparece. Aparece la sombra de doña Inés hablándole a don Juan, y ambos se declaran su amor. Ella le anuncia que llega el día que el destino ha marcado para su muerte. Don Juan se empieza a reír e incluso reta a los muertos a que salgan de sus tumbas. En ese mismo momento aparecen en el cementerio dos amigos, que le preguntan qué hace allí y él les contesta que habla con sus difuntos. Don Juan los invita a cenar esa noche a su casa para contarles cómo le fue estos cinco años, pero antes de marcharse, para demostrar que no tiene miedo a los espectros, convida a la cena al Comendador dirigiéndose a su sepulcro. Por la noche prepara cena y cubiertos para cuatro en actitud desafiante. Se oye que llaman a la puerta y luego pasos y finalmente se manifiesta el fantasma del Comendador. El espíritu le avisa que Dios le concedió el derecho a asistir a aquella cita para avisar a don Juan que hay una eternidad después de la vida y que él ha de morir mañana, por lo que Dios todavía le concede ese plazo para que ordene su conciencia. Don Juan no sabe si está ebrio o delira y llama al espíritu de Doña Inés, que aparece al momento y le insta a que mañana acuda a la cita y con cordura acepte la muerte y ese día sus cuerpos dormirán en la misma sepultura. Desaparece la sombra. De nuevo en el panteón. Todos los otros sepulcros se abren y aparecen las osamentas de las víctimas de don Juan y la estatua de don Gonzalo. La única tumba que permanece es la de Inés, quien cobra de nuevo vida y le anuncia que fue muerto por uno de sus amigos y que debe arrepentirse de todas sus fechorías si no quiere ir al infierno. Don Juan se hinca de rodillas pidiendo perdón al cielo. Doña Inés manda a los muertos regresar a sus sepulcros y exclama que su amor salvó a don Juan. Cae doña Inés sobre un lecho de flores y a su lado cae don Juan, de sus bocas salen sus almas como dos llamas brillantes que se pierden en el cielo al compás de la música.
































