Avistamiento de buitre negro y buitre leonado devorando una carroña en Socuéllamos

Un grupo de estas aves necrófagas fue observado alimentándose del cadáver de una oveja en un entorno poco habitual para ambas especies.

Socuéllamos ha sido escenario de un acontecimiento natural extraordinario e inusual. Varios ejemplares de buitre negro y buitre leonado fueron avistados mientras se alimentaban de la carroña de una oveja cerca del pueblo, un lugar poco frecuente para la presencia de este tipo de rapaces.

"No es nada habitual contemplar a estas grandes aves en una zona tan llana como la nuestra, y menos aún ver a ambas especies compartiendo carroña a pocos kilómetros del casco urbano", han indicado fuentes de expertos ambientales tras confirmarse el avistamiento.

Comportamiento de unos viajeros de largas distancias

Ambas aves desempeñan un papel fundamental en la cadena ecológica como limpiadores naturales del campo al eliminar los cadáveres de animales y evitar así la propagación de enfermedades. Destaca especialmente la presencia del buitre negro, mucho menos frecuente que el leonado, catalogado como una especie en peligro de extinción, lo que otorga una relevancia de conservación aún mayor a este avistamiento.

A pesar de no nidificar en la llanura manchega, estas rapaces destacan por su capacidad para desplazarse cientos de kilómetros en una sola jornada en busca de comida. Procedentes de sus colonias de cría ubicadas en zonas montañosas como la Serranía de Cuenca o Sierra Morena, aprovechan las corrientes térmicas ascendentes para planear a gran altura sin apenas gastar energía. Con su agudizada vista, patrullan extensos territorios y, una vez detectada la fuente de alimento, descienden para consumirla antes de emprender el vuelo de regreso a sus dormideros habituales.

Compartimos las imágenes que nos ha brindado una amiga que fue la que descubrió esta curiosa escena.