Lo que sí se sabe es que el Club Voleibol Sant Cugat no continuará la próxima temporada en la élite del voleibol nacional. Tras caer eliminado este fin de semana en la fase por el título de la Liga Iberdrola, la entidad catalana ha decidido renunciar a su plaza por razones económicas. En este contexto, ya ha cerrado un acuerdo con el Kiele Socuéllamos para traspasarle ese puesto en la máxima categoría.
Este movimiento permitiría al conjunto socuellamino mantenerse en la división, a pesar de haber descendido deportivamente esta temporada. Su presidente, Kiko Santos, se muestra prudente pero confiado a la espera de la validación oficial por parte de las federaciones.
Si finalmente se confirma, el Kiele Socuéllamos encadenaría su octava campaña consecutiva en la Liga Iberdrola, consolidando así su trayectoria en la élite. Santos, quien reconoce que el acuerdo entre ambas entidades ya está cerrado, aunque insiste en que todo depende ahora del visto bueno federativo.
Mientras tanto, la planificación deportiva ya está en marcha. La dirección del club trabaja en la construcción de una plantilla competitiva para la temporada 2026-2027. Habrá cambios significativos: el equipo contará con nuevo entrenador y se prevé una renovación importante en el vestuario. Algunas jugadoras no continuarán, en parte porque ya han firmado con otros clubes, como Eliana González, que jugará en el Haris La Laguna, o Kamani Fatu, que pondrá rumbo al Haro La Rioja.
Por su parte, el Club Voleibol Sant Cugat ha explicado que su retirada responde al elevado coste que supone competir en la máxima categoría. El presupuesto necesario ronda los 350.000 euros por temporada, incluyendo gastos de arbitrajes, desplazamientos, fichas federativas y salarios, una cifra que puede incrementarse en función del nivel de la plantilla.






























