La eterna lucha contra la proliferación descontrolada de conejos en Castilla-La Mancha suma un nuevo capítulo. Tras dos décadas sufriendo los estragos de esta invasión en los cultivos, la Consejería de Desarrollo Sostenible, encabezada por Mercedes Gómez, ha anunciado recientemente una partida económica de dos millones de euros destinada a prevenir los daños en las explotaciones agrícolas.
Desde el Ejecutivo autonómico defienden firmemente su estrategia. La consejera Mercedes Gómez ha puesto en valor las acciones llevadas a cabo hasta ahora, afirmando que estas medidas permiten una "gestión equilibrada y sostenible de la fauna silvestre". En este sentido, las autoridades regionales destacan que ya se han logrado capturar más de ochocientos mil ejemplares gracias a la promoción de la actividad cinegética.
Sin embargo, la perspectiva de los trabajadores de la tierra es radicalmente opuesta. La organización agraria Asaja ha evaluado este anuncio tras la multitudinaria protesta que congregó a unos dos mil agricultores el pasado seis de octubre en Toledo. Para la asociación, la cantidad asignada resulta "insuficiente" para paliar la verdadera magnitud del problema y los costes que asumen a diario los profesionales del campo.
Los representantes de Asaja consideran que los cálculos económicos realizados por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha están "muy alejados de la realidad". Para demostrarlo, preparan un informe detallado con los presupuestos reales que supone instalar mallas y protectores. Como ejemplo de esta profunda discrepancia, señalan que la subvención máxima contemplada para eliminar majanos es de doscientos euros, cuando el gasto real en el campo supera los cuatrocientos. A esto se suma el hecho de que la ayuda autonómica apenas cubre el setenta por ciento del importe total, obligando al agricultor a pagar de su propio bolsillo el porcentaje restante.
A pesar de que desde la directiva de la organización reconocen que "la presión del campo da resultados", ya que llevaban meses reclamando estas ayudas prometidas desde enero, advierten de que esta convocatoria es solo "un punto de partida" que, en cualquier caso, "llega tarde y es insuficiente".
Ante este complejo panorama, el Comité Ejecutivo Regional de la entidad ha decidido mantener activo su calendario de movilizaciones para continuar exigiendo "soluciones reales" que garanticen la viabilidad económica de la agricultura y la ganadería castellanomanchegas. El próximo paso de los afectados será sumarse a la gran tractorada convocada en Madrid para el próximo veintiocho de octubre, una sonora protesta en la que también participarán las organizaciones COAG y Unión de Uniones. En esta cita capitalina no solo se abordará el acuciante problema de los conejos, sino que se alzarán otras reclamaciones históricas y fundamentales relacionadas con el agua, la Política Agraria Común, los altos costes de producción, la prevención de incendios y las actuales políticas ambientales.








