El precio de la sandía sufre un revés mientras que el melón mantiene el tipo en la última mesa de precios

La última sesión de la Mesa de Precios de Melón y Sandía de la Lonja Agropecuaria Hortofrutícola de Castilla-La Mancha, celebrada este pasado martes en la vecina localidad de Tomelloso coincidiendo con sus días de feria en la provincia de Ciudad Real, ha dejado un balance desigual para los agricultores de la comarca. Mientras que el melón ha logrado estabilizar su valor en origen, la sandía ha registrado una caída generalizada en sus cotizaciones de máxima calidad.

Según los datos arrojados tras la reunión de los operadores, la sandía de primera categoría ha experimentado un descenso de cuatro céntimos por kilo. De esta forma, tanto la variedad negra sin pepitas como la blanca ven rebajada su horquilla de mercado, pasando de los 0,24 y 0,26 euros por kilo a cotizar entre 0,20 y 0,22 euros el kilo en la actualidad.

Por otro lado, la sesión no ha logrado fijar precios para el resto de categorías de esta refrescante fruta. La sandía negra sin pepitas y la blanca de segunda categoría, que la semana pasada oscilaban entre los 0,16 y 0,18 euros el kilo, se han quedado en esta ocasión sin cotización. Exactamente el mismo destino ha sufrido el polinizador, cuya referencia anterior se situaba entre los 0,13 y 0,15 euros por kilo.

En la otra cara de la moneda se encuentra el melón, que ha conseguido esquivar las bajadas y calca al céntimo los registros de la lonja anterior. Así, la categoría Extra se mantiene firme y se sigue pagando entre los 0,28 y 0,30 euros por kilo. El producto de primera categoría continúa moviéndose en una horquilla de los 0,23 a los 0,25 euros el kilo, mientras que el de segunda categoría aguanta entre los 0,14 y 0,16 euros. Cabe destacar que el melón amparado bajo el sello de la Indicación Geográfica Protegida no ha obtenido cotización en esta última tablilla.

Para concluir el informe, desde la propia entidad rectora han querido recordar de manera oficial que "las cotizaciones publicadas tienen carácter exclusivamente informativo, orientativo, agregado y no vinculante, y que cada operador conserva plena libertad para establecer sus precios y condiciones comerciales". Además, han aclarado que estos baremos de precios se construyen siempre "a partir de información objetiva y verificable correspondiente a operaciones cerradas".