Domingo 11 de junio, pasadas las 20:20 de la tarde las campanas de la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción repicaban. Socuéllamos iba a recibir la procesión más relevante que discurre por sus calles, la que conmemora la solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo. El Corpus Christi es la continuación de la misa en forma de procesión. Se recuerda la institución de la Eucaristía que se llevó a cabo durante la Última Cena, al convertir Jesús el pan y el vino en su Cuerpo y en su Sangre.
Los estandartes y presidentes de las siete cofradías de Semana Santa, las dos hermandades patronales, y la Hermandad de Oración Madre del Amor Hermoso abrieron el cortejo procesional. Tras ellos, la Banda Municipal de Música dirigida por Inmaculada Alcolea precedía a los 86 niños que este año han tomado su Primera Comunión que discurrían en filas horizontales.
La Custodia iba escoltada por miembros de la Adoración Nocturna, cual guardianes de la Sagrada Forma. En Socuéllamos hay decenas de Adoradores que tienen como fin venerar a Jesús Sacramentado. La Adoración Nocturna de Socuéllamos se constituyó en 1930, aunque su sección femenina data de 1980.
La Custodia iba en una pequeña carroza que paraba en los altares (ver aquí). Acompañando al Altísimo desfilaron la alcaldesa y concejales en funciones y ediles electos, además de decenas de socuellaminos que quisieron mostrar su respeto a la Sagrada Forma hasta la Parroquia de San José por las calles Pedro Bustos, Pozo Viejo, y Rosario. /



































































































