Hoy 14 de febrero la Iglesia Católica celebra en su santoral el día de san Juan Bautista de la Concepción además del día de san Valentín mártir.
San Juan Bautista de la Concepción fue un reformador de la orden trinitaria, para culminar esta reforma tuvo que soportar muchas dificultades y persecuciones. Es de origen ciudarrealeño ya que nació en Almodóvar del Campo en 1561 y murió en Córdoba en 1613. Su relación con Socuéllamos es que fue el fundador del Convento Trinitario cuyos restos se pueden ver desde el parking de la calle Pedro Arias. El convento incluía los terrenos del propio aparcamiento más varias casas particulares actuales con fachada a C/ Pedro Arias y C/ Don Quijote además del antiguo Teatro Cervantes. Está documentado su paso por Socuéllamos. El convento estuvo en uso hasta la desamortización eclesiástica que obligó a la supresión de conventos con bajo número de monjes y que expropió todos sus bienes, edificios y propiedades. Pero... ¿Qué relación tiene esto con San Valentín?...

SOCUÉLLAMOS Y SAN VALENTÍN: TRASLADO DESDE ROMA PARA SU VENERACIÓN
El 31 de marzo de 1641, representantes del Vaticano, de la Orden Trinitaria Descalza y en presencia de los notarios apostólicos rubrican el documento final de donación, por el que el Vaticano cede las reliquias de San Valentín Mártir de Roma a la Orden Trinitaria, teniendo como destino el Convento de los Frailes Trinitarios de Socuéllamos. Varios meses antes, Fray Juan de la Anunciación, en representación trinitaria, solicita al Papa Urbano VIII la exhumación de varios santos para ser venerados en los distintos conventos de la Orden que se están fundando. Urbano VIII ordena la exhumación de San Valentín Mártir del Cementerio de San Calixto de Roma (primer cementerio oficial de la comunidad cristiana durante el imperio romano), designando la Orden Trinitaria su traslado hasta Socuéllamos.
Las condiciones para su donación era que las reliquias de San Valentín debían situarse en un lugar "honorífico" del Convento para que "píos, fieles y devotos" pudieran venerar al Santo. El altar de la capilla era el lugar privilegiado para su veneración.
El Convento de Frailes Trinitarios de Socuéllamos fue fundado en 1601 por San Juan Bautista de la Concepción, reformador de la Orden, con autorización del Papa Clemente VIII. El Convento tuvo su máximo esplendor durante los siglos XVII y XVIII, con una comunidad de frailes entre 15 y 20, y que colaboraban permanentemente con la Parroquia de la Asunción de Socuéllamos en la prestación de servicios religiosos. A partir del año 1800, el Convento poco a poco fue en declive, por reducción de frailes y dificultades para el mantenimiento del edificio y su complejo. En 1835, con la desamortización de Mendizábal, al igual que otros muchos bienes de la Iglesia, el Convento de Socuéllamos pasa a manos del Estado, conservándose hoy en día el Pósito-Almacén y la fachada de la Capilla del mismo.
San Valentín de Roma es el nombre que comparten tres santos mártires que vivieron en la antigua Roma. La fiesta de San Valentín fue declarada por primera vez alrededor del año 498 por el papa Gelasio I. Según la Enciclopedia Católica, hay en realidad tres santos mártires del mismo nombre que fueron ejecutados en tiempos del Imperio Romano, y cuya festividad cae en la misma fecha y que conocemos hoy como día de San Valentín: los dos primeros fueron martirizados en la segunda mitad del siglo III, durante el reinado del emperador Claudio II “el Gótico”. Sobre la razón por la que San Valentín es el patrono de los enamorados hay muchas tradiciones. Una de ellas habla que uno de los mártires habría sido ejecutado un 14 de febrero al no querer renunciar al cristianismo y haber casado a soldados en secreto después de que el matrimonio de soldados profesionales fuera prohibido por el emperador Claudio II. Otra indica que San Valentín devolvió la vista a una niña ciega, y que la niña en agradecimiento al Santo sembró en su tumba un rosal que florecía cada 14 de febrero.
DESTINO FINAL DE LAS RELIQUIAS DE SAN VALENTÍN MÁRTIR
Tras el cierre definitivo del Convento Trinitario de Socuéllamos en 1835, existen varias posibilidades sobre el destino final de las reliquias. La primera es que fueran llevadas hasta otro convento de la misma Orden Trinitaria u otra distinta o incluso que fueran expoliadas (algo relativamente frecuente respecto de las reliquias de santos). Otra opción es que como lugar de enterramiento que era el Convento, al igual que otros lugares santos de Socuéllamos, como su Parroquia de la Asunción o Ermita de Loreto, los restos se San Valentín reposen en algún lugar del recinto que fue del Convento. Y una última opción, es que las reliquias se trasladaran hasta la propia Parroquia de la Asunción, pues existen documentos que indican que en 1875 don Tomás Franco Torremocha, párroco de la misma, ordenó enmarcar y poner cristal a "unas reliquias" y que según rezaba una inscripción de la misma decía: "traídas desde Roma por los frailes [en referencia a los trinitarios]". Este relicario estaba situado en la Epístola del Altar del Cristo de la Vega, conservándose durante el primer tercio del siglo XX. ¿Sería este relicario el procedente del Convento Trinitario con los restos de San Valentín?
Agradecimientos a Carlos Sáez Alarcón y a Antonio Valls Giménez por la localización del documento de donación del Vaticano al Convento Trinitario de Socuéllamos de las reliquias de San Valentín Mártir de Roma.
Bibliografía: -Actas de las Jornadas de Patrimonio Religioso de Socuéllamos (2002), -Socuéllamos, su nombre y sus raíces, por Pedro Muñoz Fernández, -Efemérides de la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Socuéllamos, por don Tomás Franco Torremocha.
TEXTOS EXTRAÍDOS DE LAS REDES SOCIALES DE LA ASOCIACIÓN DE HISTORIA VILLA DE SOCUÉLLAMOS




