La Parroquia pide ayuda para afrontar el pago de las reformas realizadas en la Capilla de María Inmaculada

    Las Parroquias de Socuéllamos han lanzado un llamamiento a través de las redes sociales para pedir ayuda a todos aquellos que 'tengan afecto por lugares de fe' para afrontar los gastos ocasionados por las reformas en la Capilla de María Inmaculada. Las obras de remozamiento han sido en el interior y exterior, lo más llamativo, las vidrieras cuyo programa iconográfico se ha completado recientemente. Ahora le ha tocado el turno a la fachada, la cual se ha pintado incluyendo la espadaña que corona el tejado de la esquina, aparte de renovar el zócalo.

    LA FORMA DE COLABORAR:

    UNICAJA ES26 2103 7244 6100 1006 8054

    GLOBALCAJA ES85 3190 2014 0120 1950 6712

    CÓDIGO BIZUM: 02667

    El edificio de la Capilla forma parte ya de la historia de Socuéllamos, su construcción data de finales del siglo XIX, su historia, que algún día contaremos pormenorizadamente está relacionada con la regente María Cristina, viuda de Fernando VII, el bandolero Pepe San Nicolás (natural de Tresjuncos) y Maximiano Jiménez, vecino de Socuéllamos.

    El edificio fue construido con la finalidad de convertirse en casino, llamado Círculo Liberal, y así permaneció hasta los años 30 ya que en la II República y la Guerra Civil fue Casa del Pueblo del Partido Socialista. Tras la contienda bélica se cerró y no fue hasta los años 40 en que el Obispado de Ciudad Real lo adquirió para convertirlo en Capilla, solucionando así un problema de Socuéllamos en el que la Iglesia Parroquial quedaba muy alejada del resto del casco urbano y poniendo un templo en la plaza del Pradillo (que así se llamaba) que ya empezaba a funcionar como centro del pueblo de Socuéllamos.

    En el año 1969, coincidiendo con el Concilio Vaticano II los hermanos Palop, titulares entonces de la Parroquia, realizaron una importante reforma que ha permanecido prácticamente igual hasta las reformas que se han hecho recientemente.

    Hasta esa gran reforma los sacerdotes no vivían en la planta alta, fueron los Palop los que habilitaron una vivienda, que en 1993 se dividió en dos. Actualmente las dos plantas del edificio albergan las dos viviendas de los sacerdotes, el archivo, el despacho parroquial, y salas y salones de reunión.

    En lo que respecta a su interior, uno de los principales cambios fue la eliminación del púlpito que pueden ver en la foto del año 1958 de los Hermanos Reales. También se creó la actual sacristía, ya que antes del 69 la sacristía y el despacho parroquial estaban situadas a la entrada de la capilla.

    Última reforma

    El última reforma de la capilla tuvo su punto de partida en un accidente de tráfico en abril de 2015 cuando una moto impactó contra la vidriera más cercana a la puerta.

    En 2017 comenzó la reforma que se ha terminado ahora, en 2024 -impulsada por los sacerdotes Rafael Ruiz y Juan Pedro Andújar -que pretendía recuperar el aspecto exterior inicial de la capilla, eliminando las dos vidrieras modernistas y el ojo de buey, y se abrieron otros tres ventanales (1,25 metros de ancho por 2 metros de alto) que junto a las puertas se revistieron de piedra y se crearon voladizos y ménsulas, uniformando así la fachada con los balcones existentes.

    El primer ventanal con vidriera se abrió en abril de 2017, estas vidrieras están colocadas en los ventanales simétricos que dan a la Plaza de la Constitución y son de gran calidad, manufacturadas al modo clásico, emplomadas, con cristal horneado, con los motivos marianos de la Anunciación, la Natividad, el Calvario y Pentecostés, para resaltar los grandes misterios de la que es partícipe la Madre de Cristo, y que le dan a esta Capilla dedicada a ella un toque elegante y de recogimiento.