“Los valores de la Navidad” de María José González Baeza

La Navidad no es un acontecimiento, sino una parte del hogar que uno lleva siempre en el corazón.

Tal vez nos reunamos con toda la familia solo una vez al año, pero lo importante es que el valor de las cosas no está en el tiempo que duran, sino en la intensidad con que suceden.

La Navidad no es una temporada, es un sentimiento (Edna Ferber).

La Navidad es un sentimiento, es un olor, es un recuerdo, es una mesa llena de gente a la que amas, es una canción, una sonrisa, un puñado de magia y unos instantes de felicidad que durarán hasta que vuelva la Navidad del año que viene.

Nunca dejes pasar un solo día sin expresar tu amor a los seres queridos. La Navidad es la mejor época para recordar que el año puede estar lleno de momentos felices si no perdemos el espíritu navideño.

Pero las Navidades no serán una época de celebración o festividad para las personas que viven en la calle, cuya mayor preocupación es conseguir un lugar donde evitar el frío y las lluvias propias de esta época del año.

Las personas sin hogar no tienen ninguna oportunidad. No tienen la posibilidad de celebrar la Navidad.

El tiempo de Adviento nos invita a la conversión, a mirar la realidad con profundidad, para encontrar los caminos, desde la fe, que construyan una sociedad más humana, más justa y más sostenible. Es urgente este tiempo para generar espacios de esperanza, para renovarnos en la opción de trabajar por los últimos.

Reflexionar sobre “los valores de la Navidad”.

Durante esta Navidad, hagámonos verdaderamente conscientes sobre el tipo de consumo que llevamos a cabo. Que solo los valores del corazón sean los desmesurados: el amor y la alegría en el compartir. Para la mesa y los regalos materiales, midamos con sensatez. ¿Cuánto tiramos y cuánto desperdiciamos? ¿Cuánto derroche hay en los presentes?

Por ello, el valor de la caridad nos debe invitar a dejarnos tocar por otras realidades, a movilizarnos ante tantas injusticias y a tener gestos que ayuden a tantos hermanos. La Navidad es tiempo de ser sensibles con el otro, abrir nuestro pensamiento para rebajar prejuicios y miedos. Es tiempo de ser parte del compromiso.

María José González Baeza


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