Estamos en Adviento, el comienzo del Año Litúrgico, la Parroquia de Socuéllamos ha informado de los horarios de los actos religiosos.
Destacar que mañana, martes 9 de diciembre se llevará a cabo la Celebración Penitencial en la Capilla de la Inmaculada a las 20:15 h. (al finalizar la misa). Para los niños y adolescentes la Celebración Penitencial será ese mismo martes pero a las 17:30 h.
LAUDES
De lunes a viernes, a primera hora, las 8:30 h. se hace el rezo de Laudes en la Capilla de la Inmaculada.
Los Laudes es una de las oraciones de la Liturgia de las Horas, rezada al amanecer.
Su nombre completo es “Laudes matutinas” y su finalidad es alabar a Dios al comenzar el día.
Incluye salmos, cánticos, lecturas breves y preces. Es una de las “horas” principales junto con Vísperas.
MISAS
De lunes a viernes en el horario habitual a las 19:30 h en la Capilla de la Inmaculada. A excepción del día 10 de diciembre que la misa se celebrará en la ermita de la Virgen de Loreto por ser este su día.
Los sábados la misa se celebra en el horario habitual a las 19:30 h en San José.
Domingos y solemnidad de la Inmaculada: A las 11:00 h en la Parroquia de la Asunción y a las 19:30 h en la Capilla de la Inmaculada.
CELEBRACIÓN PENITENCIAL
La Celebración Penitencial de Adviento se llevará a cabo en la Capilla de María Inmaculada. A las 17:30 h. para niños y adolescentes y a las 20:15 h. para adultos.
Guía para una buena confesión
1. Preparación: Examen de conciencia
Antes de confesarte, tómate unos minutos para reflexionar sinceramente sobre tu vida desde tu última confesión.
Puedes usar los Diez Mandamientos, las Bienaventuranzas o tus responsabilidades personales (familia, trabajo, estudio, vocación) como guía.
Preguntas útiles:
- ¿He puesto a Dios en primer lugar?
- ¿He sido honesto(a)?
- ¿He tratado bien a los demás?
- ¿He cometido faltas de caridad, paciencia o respeto?
- ¿He sido responsable en mis obligaciones?
- ¿He caído en hábitos dañinos (vicios, ira, pereza, impureza, etc.)?
2. Arrepentimiento
La confesión requiere dolor de corazón, es decir, reconocer que uno ha fallado y desea cambiar.
No tiene que ser un sentimiento intenso, pero sí una decisión sincera de apartarse del pecado.
3. Propósito de enmienda
Decidir firmemente no volver a pecar y evitar las ocasiones cercanas de pecado.
Esto es fundamental: implica querer cambiar y esforzarse realmente.
4. Confesión de los pecados
Cuando estés frente al sacerdote:
- Haz la señal de la cruz
“En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.” - Di cuánto tiempo ha pasado desde tu última confesión
“Hace ___ semanas/meses/años que no me confieso.” - Confiesa tus pecados con sencillez y claridad
No hace falta entrar en detalles innecesarios; basta decir el pecado y cuántas veces, si lo recuerdas.
Ejemplo:
- “He faltado al respeto a mis padres varias veces.”
- “He mentido.”
- “No he cumplido mis deberes con responsabilidad.”
5. Escuchar el consejo del sacerdote
El sacerdote puede darte orientación espiritual. Es parte del sacramento y te ayudará a crecer.
6. Acto de Contrición
Reza un acto de contrición. Puedes usar una fórmula tradicional o tus propias palabras.
Ejemplo clásico:
“Dios mío, me arrepiento de todo corazón de mis pecados, porque al pecar te ofendí a ti, que eres tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y evitar las ocasiones de pecado. Amén.”
7. Penitencia
El sacerdote te dará una penitencia: una oración, un acto de caridad o reparación.
Cúmplela lo antes posible.
Consejos prácticos
- Sé honesto(a) y directo(a).
- No tengas miedo ni vergüenza: el sacerdote está para ayudarte, no para juzgarte.
- No hace falta justificar los pecados; basta reconocerlos.
- Dios ya conoce tu corazón: la confesión es para sanarte y fortalecerte.




























