
Animados por el párroco Rafael Ruiz un grupo de siete socuellaminos, miembros del Grupo de Jóvenes de la Parroquia, participaron en la Jornada Mundial de la Juventud organizada por la Iglesia Católica en Lisboa del 1 al 6 de agosto.
Como ya publicamos en InfoSocuéllamos hace una semana, Alberto Jiménez, Pedro Miguel Delgado, Nicolás Jiménez, Jorge del Coso, Francisco Javier Cantero, Jorge Alarcón, y Luis Alberto Ramos se desplazaron a Portugal para convivir con familias portuguesas y jóvenes de todo el mundo en una experiencia que califican de “extraordinaria y única”.
A nivel personal reconocen que ha sido un evento muy enriquecedor. Nunca olvidarán los actos con el Papa Francisco, “oír y ver al Papa de cerca ha sido mágico”.
“La convivencia ha sido ejemplar, la JMJ es un acontecimiento espectacular. Es una manera diferente de entender y hacer llegar la religión. Vives la fe de otra manera, sin estigmas, ni complejos. Porque como dice el Papa en la Iglesia cabemos todos”.
“Hemos venido con el corazón lleno, lleno de muchas vivencias, risas, confidencias, y lleno de Dios. El sentimiento de tener algo en común, como es Dios, hizo que todo fuese unión esos días”.
La bandera de Socuéllamos que se llevaron a Portugal la han traído repleta de firmas de jóvenes de todo el mundo.

Día de las Diócesis
En España es la Conferencia Episcopal quien organiza a través de las Diócesis los viajes y estancias en la ciudad anfitriona de esta peregrinación mundial. “Todos los españoles viajamos el mismo día, los autobuses salían de las cabeceras de las Diócesis y nos dirigimos todos a Coímbra, y en este distrito nos fueron dejando en pueblos, nosotros estuvimos en un pueblo llamado Ançã”.
Allí llegaron el 26 de julio y permanecieron en este pequeño pueblo de 2.500 habitantes hasta el 31 de julio, pues, aunque la JMJ se llevó a cabo del 1 al 6 de agosto en Lisboa con la presencia del Papa, esa semana anterior se celebraron los llamados Días de las Diócesis en todo Portugal.
“En Ançã dormimos en casas, acogidos por familias que nos daban de desayunar, comer y cenar. Al llegar nos hicieron un recibimiento con la banda del pueblo” explica Alberto Jiménez responsable del grupo de socuellaminos en la JMJ quien certifica que la “acogida fue estupenda, nos daban las llaves de sus casas, la confianza era absoluta. A las familias que nos acogieron les hemos propuesto que vengan a Socuéllamos y nosotros seguro que volveremos allí porque han sido unos días estupendos”.

A lo largo de esa semana realizaron todo tipo de actividades. “La semana se dividió en: Día con el Pueblo, en el que con gymkhanas conocimos la población; Día Arciprestal en el que nos llevaron a una Feria Ganadera; Día del Voluntariado, donde visitamos enfermos, el colegio, y el centro de día de mayores; en el Día de la Diócesis fuimos a Coímbra y se hizo una visita cultural, una misa y un festival; y el Día con las Familias fue un día festivo y de convivencia con las familias que nos acogieron”.
“Era espectacular el amanecer en el río Tajo con la música tecno del famoso Dj Padre Guilherme”
Actividades de la JMJ
Los peregrinos españoles que se alojaron en la provincia de Coímbra fueron trasladados a Cascais para los días centrales de la Jornada Mundial de la Juventud. “En Cascais nos alojamos en polideportivos y otros recintos preparados para los miles de visitantes llegados de España, de Ciudad Real éramos 400”.
La JMJ se estructura en diversos espacios y cada día tiene un programa detallado de actividades y encuentros, “aunque también nos dejan libertad a los participantes para conocer la ciudad”.
El primer día se dedica a acoger, distribuir y alojar al millón y medio de peregrinos que llegaron de 151 países. “Ya el martes 1 por la tarde se celebró una misa de bienvenida oficiada por el Cardenal de Lisboa, Cardenal Manuel José Macário do Nascimento. Y el miércoles 2 llegó el Papa, y ese día lo dedicó a visitas y encuentros institucionales con el Presidente de la República y otros dirigentes civiles y religiosos”.
Las actividades se centraron en tres grandes espacios al aire libre de Lisboa: Colina del Encuentro (Parque Eduardo VII), el Campo de Gracia (Parque Tejo-Trancão), la Ciudad de la Alegría (Jardín Vasco de Gama, frente a Belém).

“La Misa de Apertura, la Bienvenida y el Vía Crucis tuvieron lugar en la Colina del Encuentro; en el Campo de Gracia se hizo la Vigilia y la Misa de Envío; y la Ciudad de la Alegría era un lugar de encuentro con diferentes experiencias de vida y comunidades cristianas”.
En la Ciudad de Alegría disponían de una capilla, se creó el Parque del Perdón con miles de confesionarios, y se instaló una Feria Vocacional donde los jóvenes pudieron entrar en contacto con movimientos, asociaciones, comunidades, órdenes religiosas y proyectos sociales.
“Nosotros los días 2, 3 y 4 por la mañana participamos en las Rise Up, y por la tarde íbamos a la Ciudad de la Alegría o al Parque del Encuentro”.
Rise Up es un nuevo modelo de catequesis donde se invitó a los jóvenes a reflexionar sobre tres grandes temas presentados en el pontificado del Papa Francisco: Ecología Integral, Amistad Social y Misericordia. Estos encuentros se llevaron a cabo en 270 espacios organizados por idiomas (más de 30), “aunque podemos decir que el idioma principal de la JMJ ha sido el español, el Papa la vigilia y la misa de despedida la hizo en castellano”.
“Nuestras Rise Up fueron dadas por el Arzobispo de Sevilla, Monseñor José Ángel Saiz Meneses; el Arzobispo de Zaragoza, Carlos Manuel Escribano Subías; y por el Obispo de Massachusetts”.
"No es incompatible la diversión con el encuentro con el Señor"
El sábado 5 y el domingo 6 los peregrinos durmieron a la intemperie en el Campo de Gracia, allí se celebraron la Vigilia y la Misa de Envío, donde el Papa anunció que la próxima JMJ será en Seúl en 2027.
“En Campo de Gracia nos despertaban con música. Era espectacular el amanecer en el río Tajo, con el puente 25 de abril, y la música tecno del famoso Dj Padre Guilherme. Era chulísimo”.

Afirman haber tenido momentos para la fiesta y para la oración y la reflexión, “igual podías estar de fiesta que en una capilla rezando. No es incompatible la diversión con la vigilia y el encuentro con el Señor”.
Lisboa en esos primeros días de agosto triplicó su población siendo la organización perfecta, “en un principio la JMJ estaba prevista para medio millón de personas y al final fueron millón y medio. Imagínate para alojar y organizar a tanta gente, pero la organización ha sido increíble, no ha habido ningún incidente, todo era buen rollo, alegría y convivencia sana”.
Los países con más jóvenes (17 a 33 años) desplazados han sido España (80.000 peregrinos), Italia y Francia, y entre los países más lejanos los sudamericanos han sido los más representados. /










































