Se hizo de noche en el municipal “Jesús Colomer” de Alpera, para los hombres de Jose Enrique Cabezuelo Tébar “Pope”, la quinta jornada no será recordada como la mejor, para los socuellaminos. Un viaje incómodo, en un horario raro y con pocos efectivos para afrontar un encuentro trampa.
De inicio los blanquiverdes tuvieron dos buenas ocasiones para ponerse por delante en el electrónico. Después de varios minutos de juego algo extraño, vendría el primero en la ya cerrada noche albaceteña, un disparo desde muy lejos que besaba la red de la portería defendida por Guillermo hacía presagiar la peor de las situaciones. Los locales se ponían por delante para inaugurar el tanteador, la indecisión se apoderaba de la zaga socuellamina y apenas seis minutos más tarde se encajaba el segundo gol, corría el minuto veintiocho y los de Pope se desmoronaban por momentos.
Tras el descanso, ya en el segundo acto, el choque se volvió muy trabado sin apenas conseguir continuidad ni ritmo, algo que perjudica en exceso la identidad futbolística del equipo. Las cosas no salían, el cronómetro seguía corriendo y la ansiedad es mala consejera, de ahí que en el minuto 75 llegara el de la sentencia. Una indecisión en defensa condenaba a los de Socuéllamos encajando un duro 3-0 final.
La próxima semana visita el Paquito Giménez el Atlético Ossa, donde el conjunto de Pope debe demostrar su valía y su calidad.




























