Santoral 18 de marzo de 2024. Cirilo, Alejandro, Anselmo, Eduardo, Frigidiano, Leobardo y Salvador.

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18 de marzo. Mes dedicado a san José. Miércoles de la IV Semana de Cuaresma.

Felicidades a quienes llevan por nombre: Cirilo, Alejandro, Anselmo, Eduardo, Frigidiano, Leobardo y Salvador.


Salmo

El Señor es clemente y misericordioso


Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (5,17-30):

EN aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos:
«Mi Padre sigue actuando, y yo también actúo».
Por eso los judíos tenían más ganas de matarlo: porque no solo quebrantaba el sábado, sino también llamaba a Dios Padre suyo, haciéndose igual a Dios.
Jesús tomó la palabra y les dijo:
«En verdad, en verdad os digo: el Hijo no puede hacer nada por su cuenta sino lo que viere hacer al Padre. Lo que hace este, eso mismo hace también el Hijo, pues el Padre ama al Hijo y le muestra todo lo que él hace, y le mostrará obras mayores que esta, para vuestro asombro.
Lo mismo que el Padre resucita a los muertos y les da vida, así también el Hijo da vida a los que quiere.
Porque el Padre no juzga a nadie, sino que ha confiado al Hijo todo el juicio, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que lo envió.
En verdad, en verdad os digo: quien escucha mi palabra y cree al que me envió posee la vida eterna y no incurre en juicio, sino que ha pasado ya de la muerte a la vida.
En verdad, en verdad os digo: llega la hora, y ya está aquí, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que hayan oído vivirán.
Porque, igual que el Padre tiene vida en sí mismo, así ha dado también al Hijo tener vida en sí mismo. Y le ha dado potestad de juzgar, porque es el Hijo del hombre.
No os sorprenda esto, porque viene la hora en que los que están en el sepulcro oirán su voz: los que hayan hecho el bien saldrán a una resurrección de vida; los que hayan hecho el mal, a una resurrección de juicio.
Yo no puedo hacer nada por mí mismo; según le oigo, juzgo, y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió».

Palabra del Señor


San Cirilo obispo de Jerusalén y doctor de la Iglesia. En aquella época en la Iglesia había una gran controversia sobre todo en la Iglesia de Oriente entorno a definir la verdadera naturaleza de Jesucristo, si era igual al Padre, inferior a él, si era solo hombre, solo Dios, ambas cosas… en fin, de allí viene la expresión de “se armó la de Jesús es Dios” al final se a través de varios concilios se fijó el Credo o Símbolo de la fe que aún sin cambios rezamos en las Misas actuales. De allí surgieron varias herejías, una de las más arraigadas fue la de Arrio. Cirilo fue protagonista principal en aquel momento y le costó ser expulsado con frecuencia de la sede. Con oraciones y catequesis expuso admirablemente la doctrina ortodoxa, las Escrituras y los sagrados misterios. (s. V)

San Alejandro de Jerusalén obispo y mártir, que, yendo de Capadocia a Jerusalén, recibió el encargo pastoral de la Ciudad Santa, donde fundó una preciosa biblioteca y abrió una escuela, y cuando destacaba por la venerable y longeva edad, fue conducido a Cesarea durante la persecución bajo Decio, completando con un glorioso martirio su confesión de Cristo. (s. III)

San Anselmo de Mantua obispo de Lucca, en la controversia de las investiduras, fidelísimo a la Sede de Roma, puso en manos del papa san Gregorio VII el anillo y el báculo pastoral que, de mala gana, había recibido de manos del emperador Enrique IV, y expulsado de la sede por los canónigos que rechazaban la vida comunitaria, fue enviado a Lombardía como legado del Papa, de quien fue un valiente colaborador. (s. XI)

San Eduardo, rey de Inglaterra que, todavía adolescente, fue asesinado dolosamente por los criados de la madrastra.(Luego decimos que si Juego de Tronos) (s. X)

San Frigidiano obispo, el cual, oriundo de Irlanda, reunió clérigos en un monasterio, desvió el río Sérculo por otro cauce para bien del pueblo, logrando un nuevo fértil territorio, y convirtió a la fe católica a los lombardos que habían irrumpido en su jurisdicción (s. VI)

San Leobardo anacoreta que, recluido en la celda llamada Mayor cercana a un monasterio, brilló por su admirable abstinencia y humildad (s. VI)

San Salvador de Horta Grionesos religioso de la Orden de los Hermanos Menores, que para la salvación de cuerpos y almas se hizo humilde instrumento de Cristo. (s. XVI)

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Santoral 18 de marzo de 2024. Cirilo, Alejandro, Anselmo, Eduardo, Frigidiano, Leobardo y Salvador.

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18 de marzo. Mes dedicado a san José. Miércoles de la IV Semana de Cuaresma.

Felicidades a quienes llevan por nombre: Cirilo, Alejandro, Anselmo, Eduardo, Frigidiano, Leobardo y Salvador.


Salmo

El Señor es clemente y misericordioso


Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (5,17-30):

EN aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos:
«Mi Padre sigue actuando, y yo también actúo».
Por eso los judíos tenían más ganas de matarlo: porque no solo quebrantaba el sábado, sino también llamaba a Dios Padre suyo, haciéndose igual a Dios.
Jesús tomó la palabra y les dijo:
«En verdad, en verdad os digo: el Hijo no puede hacer nada por su cuenta sino lo que viere hacer al Padre. Lo que hace este, eso mismo hace también el Hijo, pues el Padre ama al Hijo y le muestra todo lo que él hace, y le mostrará obras mayores que esta, para vuestro asombro.
Lo mismo que el Padre resucita a los muertos y les da vida, así también el Hijo da vida a los que quiere.
Porque el Padre no juzga a nadie, sino que ha confiado al Hijo todo el juicio, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que lo envió.
En verdad, en verdad os digo: quien escucha mi palabra y cree al que me envió posee la vida eterna y no incurre en juicio, sino que ha pasado ya de la muerte a la vida.
En verdad, en verdad os digo: llega la hora, y ya está aquí, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que hayan oído vivirán.
Porque, igual que el Padre tiene vida en sí mismo, así ha dado también al Hijo tener vida en sí mismo. Y le ha dado potestad de juzgar, porque es el Hijo del hombre.
No os sorprenda esto, porque viene la hora en que los que están en el sepulcro oirán su voz: los que hayan hecho el bien saldrán a una resurrección de vida; los que hayan hecho el mal, a una resurrección de juicio.
Yo no puedo hacer nada por mí mismo; según le oigo, juzgo, y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió».

Palabra del Señor


San Cirilo obispo de Jerusalén y doctor de la Iglesia. En aquella época en la Iglesia había una gran controversia sobre todo en la Iglesia de Oriente entorno a definir la verdadera naturaleza de Jesucristo, si era igual al Padre, inferior a él, si era solo hombre, solo Dios, ambas cosas… en fin, de allí viene la expresión de “se armó la de Jesús es Dios” al final se a través de varios concilios se fijó el Credo o Símbolo de la fe que aún sin cambios rezamos en las Misas actuales. De allí surgieron varias herejías, una de las más arraigadas fue la de Arrio. Cirilo fue protagonista principal en aquel momento y le costó ser expulsado con frecuencia de la sede. Con oraciones y catequesis expuso admirablemente la doctrina ortodoxa, las Escrituras y los sagrados misterios. (s. V)

San Alejandro de Jerusalén obispo y mártir, que, yendo de Capadocia a Jerusalén, recibió el encargo pastoral de la Ciudad Santa, donde fundó una preciosa biblioteca y abrió una escuela, y cuando destacaba por la venerable y longeva edad, fue conducido a Cesarea durante la persecución bajo Decio, completando con un glorioso martirio su confesión de Cristo. (s. III)

San Anselmo de Mantua obispo de Lucca, en la controversia de las investiduras, fidelísimo a la Sede de Roma, puso en manos del papa san Gregorio VII el anillo y el báculo pastoral que, de mala gana, había recibido de manos del emperador Enrique IV, y expulsado de la sede por los canónigos que rechazaban la vida comunitaria, fue enviado a Lombardía como legado del Papa, de quien fue un valiente colaborador. (s. XI)

San Eduardo, rey de Inglaterra que, todavía adolescente, fue asesinado dolosamente por los criados de la madrastra.(Luego decimos que si Juego de Tronos) (s. X)

San Frigidiano obispo, el cual, oriundo de Irlanda, reunió clérigos en un monasterio, desvió el río Sérculo por otro cauce para bien del pueblo, logrando un nuevo fértil territorio, y convirtió a la fe católica a los lombardos que habían irrumpido en su jurisdicción (s. VI)

San Leobardo anacoreta que, recluido en la celda llamada Mayor cercana a un monasterio, brilló por su admirable abstinencia y humildad (s. VI)

San Salvador de Horta Grionesos religioso de la Orden de los Hermanos Menores, que para la salvación de cuerpos y almas se hizo humilde instrumento de Cristo. (s. XVI)

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