Santoral 3/3/2024 Emeterio, Anselmo, Artelaides, Asterio, Catalins, Celedonio, Cleónico, Eutropio, Cunegunda, Marino, Teresa, Ticiano y Winwaleo

    3 de marzo. Mes dedicado a san José. Domingo 3º de Cuaresma, hoy es día de ir a Misa.

    Hoy el santoral viene lleno. Felicidades a Emeterios, Anselmos, Artelaides, Asterios, Catalinas, Celedonios, Cleónicos, Eutropios, Cunegundas, Marinos, Teresas, Ticianos y WinWaleos. Vamos con ellos.

    Salmo: Señor, tú tienes palabras de vida eterna

    Lectura del santo evangelio según san Juan (2,13-25):

    Se acercaba la Pascua de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo: «Quitad esto de aquí; no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre.»
    Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito: «El celo de tu casa me devora.»
    Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron: «¿Qué signos nos muestras para obrar así?»
    Jesús contestó: «Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.»
    Los judíos replicaron: «Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?»
    Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Y, cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de que lo había dicho, y dieron fe a la Escritura y a la palabra que había dicho Jesús.
    Mientras estaba en Jerusalén por las fiestas de Pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo los signos que hacía; pero Jesús no se confiaba con ellos, porque los conocía a todos y no necesitaba el testimonio de nadie sobre un hombre, porque él sabía lo que hay dentro de cada hombre.

    Palabra del Señor

    Santos Emeterio y Celedonio de Calahorra mártires. En la Hispania romana, estando cumpliendo la milicia en los campamentos junto a León, en la provincia de Galicia, por confesar el nombre de Cristo al inicio de la persecución fueron conducidos a Calahorra y allí coronados con el martirio (s. IV)

    San Anselmo de Nonántola, fundador y primer abad de este monasterio, en el que durante cincuenta años promovió la disciplina monástica, tanto con sus preceptos como en el ejercicio de las virtudes. (s. IX)

    Santa Artelaides virgen en Benevento (Campania, Italia) (s. VI)

    San Asterio, senador y Marino, soldado, mártires bajo el emperador Galieno. El primero, delatado que era cristiano por un compañero envidioso, profesó su fe ante el juez con palabras muy claras y, decapitado, alcanzó la corona del martirio. Asterio, por haber honrado el cuerpo del mártir extendiendo por debajo la propia veste con que se cubría, mereció a su vez ser martirizado (s. III)

    Santa Catalina Drexel fundadora. En Filadelfia, del estado de Pensilvania, en los Estados Unidos de Norteamérica, santa Catalina Drexel, virgen, que fundó la Congregación de las Hermanas del Santísimo Sacramento y utilizó los bienes de su herencia con largueza y benignidad, en educar y ayudar a indios y negros. (s. XX)

    Santos Cleónico y Eutropio, mártires en Amasea en el Ponto, en la persecución bajo el emperador Maximiano, siendo procurador Asclepiódato (s. IV)

    Santa Cunegunda que aportó muchos beneficios a la Iglesia junto con su cónyuge, el emperador san Enrique, y tras la muerte de éste abrazó la vida cenobítica en el monasterio donde se había retirado. Al morir hizo a Cristo heredero de todos sus bienes y su cuerpo fue colocado junto a los restos de san Enrique, en Bamberg (s. XI)

    Santa Teresa Eustoquio Verzeri virgen, fundadora del Instituto de las Hijas del Sacratísimo Corazón de Jesús. (s. XIX)

    San Ticiano, obispo de Brescia (s. VI)

    San Winwaleo primer abad de Landevenec, del cual la tradición narra que era discípulo de san Budoco en la isla de Lavret, y que con su vida ilustró la regla monástica. (s. VI)