9 de marzo. Mes dedicado a san José. Sábado de la 3ª semana de Cuaresma.
Hoy es nuestro deber felicitar a los bautizados con el nombre de: Catalina, Bruno, Francisca, Paciano y Vital.
Salmo: Quiero misericordia, y no sacrificios.
Lectura del santo evangelio según san Lucas (18,9-14):
EN aquel tiempo, dijo Jesús esta parábola a algunos que confiaban en sí mismos por considerarse justos y despreciaban a los demás:
«Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior:
“Oh, Dios!, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: ladrones, injustos, adúlteros; ni tampoco como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo”.
El publicano, en cambio, quedándose atrás, no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo: “Oh, Dios!, ten compasión de este pecador”.
Os digo que este bajó a su casa justificado, y aquel no. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».
Palabra del Señor
Santa Catalina de Bolonia virgen de la Orden de Santa Clara, la cual, notable por sus dotes naturales, fue más ilustre por sus virtudes místicas y por la vida de penitencia y humildad, siendo guía de vírgenes consagradas. (s. XV)
San Bruno, obispo de Querfurt, y compañeros, mártires, el cual, cuando acompañaba a Italia al emperador Otón III, movido por la autoridad de san Romualdo abrazó la disciplina monástica, recibiendo el nombre de Bonifacio. Vuelto a Alemania y creado obispo por el papa Juan X, durante una expedición apostólica fue despedazado, junto con dieciocho compañeros, por unos idólatras. (s. XI)
Santa Francisca Romana religiosa, que casada aún adolescente, vivió cuarenta años en matrimonio, siendo excelente esposa y madre de familia, admirable por su piedad, humildad y paciencia. En tiempos calamitosos distribuyó sus bienes entre los pobres, asistió a los atribulados y, al quedar viuda, se retiró a vivir entre las oblatas que ella había reunido bajo la Regla de san Benito, en Roma. (s. XV)
San Paciano obispo de Barcino (Barcelona), que, exponiendo su fe, manifestaba que “cristiano” era su nombre y “católico” su apellido. (s. IV)
San Vital de Castronovo monje en Rapolla (Lucania, Italia) (s. X)





