10 de septiembre. Mes de la Biblia. Jueves de la XXIII Semana del Tiempo Ordinario.
Felicidades a los que se llaman Nicolás, Agabio, Autberto, Eduardo, Nemesio, Pulqueria, Salvio y Teobardo.
Salmo
Guíame, Señor, por el camino eterno
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,27-38):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «A los que me escucháis os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os injurian. Al que te pegue en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite la capa, déjale también la túnica. A quien te pide, dale; al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames. Tratad a los demás como queréis que ellos os traten. Pues, si amáis sólo a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien sólo a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores lo hacen. Y si prestáis sólo cuando esperáis cobrar, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a otros pecadores, con intención de cobrárselo. ¡No! Amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada; tendréis un gran premio y seréis hijos del Altísimo, que es bueno con los malvados y desagradecidos. Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante. La medida que uséis, la usarán con vosotros.»
Palabra del Señor
San Nicolás de Tolentino. En Tolentino, del Piceno, en Italia, san Nicolás, presbítero, religioso de la Orden de Ermitaños de San Agustín, que, fraile de rigurosa penitencia y oración asidua, severo consigo y comprensivo con los demás, se autoimponía muchas veces la penitencia de los otros. (s. XIV).
San Agabio de Novara, obispo (s. V).
San Autberto de Avranches, obispo, promotor del culto a san Miguel Arcángel en el monte Tumba (hoy Saint-Michel de Tombelaine-sur-Mer). (s. VIII).
San Eduardo Barlow, presbítero de la Orden de San Benito, mártir, que durante veinticuatro años confirmó en la fe y piedad a los católicos de la región de Lancaster y fue apresado el día de Pascua mientras predicaba, siendo condenado a muerte, bajo el reinado de Carlos I, subiendo, después de un tiempo de cárcel, al patíbulo de Tyburn. (s. XVII).
San Nemesio de Alejandría, mártir, que, acusado falsamente de ladrón, fue llevado a juicio y absuelto por el juez, pero después, en la persecución bajo el emperador Decio, fue acusado ante el juez Emiliano de profesar la religión cristiana, siendo, por ello, atormentado con reiterados suplicios y quemado con ladrones a semejanza del Salvador, que sufrió la cruz entre ellos. (s. III).
Santa Pulqueria de Constantinopla, defensora y promotora de la fe ortodoxa. (s. V).
San Salvio de Albi, obispo, que, procedente de la vida claustral, fue promovido a la sede a su pesar y, al declararse una fuerte epidemia, como buen pastor no quiso ausentarse de su ciudad. (s. VI).
San Teodardo de Spira, obispo de Tongres y mártir, que fue asesinado yendo a visitar al rey Childerico. (s. VII).




