12 de octubre. Mes del Santo Rosario. Día con muchas celebraciones, felicidades a las Pilares, a todos los hispanos, los viejos y los nuevos,a la Guardia Civil y otros más porque la Virgen del Pilar, además de patrona de la Benemérita lo es del Cuerpo de Correos y Telégrafos, Cuerpo de Secretarios, Interventores y Depositarios de Administración Local y del Arma Submarina de la Armada Española… al final nos detendremos un poco más en su historia. XXVIII Domingo del Tiempo Ordinario, hoy es domingo, día de precepto, hay que ir a Misa.
También felicitamos a los que se llaman Pilar, Domnina, Félix, Hedisto, Maximiliano, Opilio, Rotobaldo, y Serafín.
Salmo
El Señor revela a las naciones su salvación.
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Lucas (17,11-19):
Una vez, yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaría y Galilea. Cuando iba a entrar en una ciudad, vinieron a su encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían:
«Jesús, maestro, ten compasión de nosotros».
Al verlos, les dijo:
«Id a presentaros a los sacerdotes».
Y sucedió que, mientras iban de camino, quedaron limpios. Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos y se postró a los pies de Jesús, rostro en tierra, dándole gracias.
Este era un samaritano.
Jesús, tomó la palabra y dijo:
«¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios más que este extranjero?».
Y le dijo:
«Levántate, vete; tu fe te ha salvado».
Palabra del Señor
- Santa Domnina de Anazarbe, mártir, que bajo el emperador Diocleciano y el prefecto Licias, después de haber sufrido muchos tormentos, entregó en la cárcel su espíritu a Dios (s. IV).
- San Félix IV papa, que convirtió dos templos paganos del Foro romano en la basílica dedicada a los santos Cosme y Damián, y trabajó mucho en favor de la fe católica. (s. VI).
- San Hedisto de Roma, mártir.
- San Maximiliano de Lorch, venerado como obispo de Lorch (s. VII).
- San Opilio de Piacenza, diácono (s. V).
- San Rotobaldo de Pavía, obispo, varón ejemplar por su abstinencia, que se distinguió por su interés hacia el culto divino y las reliquias de los santos. (XIII).
- San Serafín de Monte Granario de Nicola, religioso de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, que se distinguió por su humildad, pobreza y piedad. (s. XVII).
- Nuestra Señora del Pilar. Según nos cuenta la tradición, Santiago el Mayor, también conocido como el Zebedeo, hermano de otro apóstol (san Juan), a los que Jesús les puso el sobrenombre de “Boanerges” hijos del trueno en referencia a su carácter impetuoso, viajó desde Jerusalén hasta Cádiz. Sus predicaciones no fueron bien recibidas, por lo que se trasladó posteriormente a Zaragoza (en aquel tiempo se llamaba Caesaraugusta). Aquí se convirtieron muchos habitantes de la zona. Estuvo predicando también en Granada, ciudad en la que fue hecho prisionero junto con todos sus discípulos y convertidos. Santiago llamó en su ayuda a la Virgen María, que aún vivía en carne mortal en Jerusalén, rogándole lo ayudase. La Virgen le concedió el favor de liberarlo y le pidió que se trasladara a Galicia a predicar la fe, y que luego volviese a Zaragoza.
Santiago cumplió su misión en Galicia y regresó a Zaragoza, donde corrió muchos peligros. Una noche, el apóstol estuvo rezando intensamente con algunos discípulos junto al río Ebro, cerca de los muros de la ciudad, pidiendo luz para saber si debía quedarse o huir. Él pensaba en María Santísima y le pedía que rogara con él para pedir consejo y ayuda a Su Divino Hijo Jesús, que nada podía entonces negarle. De pronto, se vio venir un resplandor del cielo sobre el apóstol y aparecieron sobre él los Ángeles que entonaban un canto muy armonioso mientras traían una columna de Luz, cuyo pie, en medio de un rayo luminoso, señalaba un lugar, a pocos pasos del apóstol, como indicando un sitio determinado. Sobre la columna, se le Apareció la Virgen María. Santiago se levantó del lugar donde estaba rezando de rodillas, y recibió internamente el aviso de María de que debía erigir de inmediato una iglesia allí; que la intercesión de María debía crecer como una raíz y expandirse. María le indicó que, una vez terminada la iglesia, debía volver a Jerusalén. Santiago se levantó, llamó a los discípulos que lo acompañaban, que habían oído la música y visto el resplandor; les narró lo demás, y presenciaron luego todos cómo se iba desvaneciendo el resplandor de la Aparición. En el Lugar de la Aparición, se levantó lo que hoy es la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, un lugar de peregrinación famoso en el mundo entero que no fue destruido en la guerra civil española (1936-1939), puesto que las bombas que se lanzaron no explotaron, pudiéndose hoy en día verse expuestas en el interior de la Basílica.
Ana Catalina Emmerich también como fue la aparición. Así tomo nota de ello Clemente Brentano que es el que recogió por escrito las visiones Ana:
“He visto a Santiago rezando en Zaragoza, vi venir un resplandor del cielo sobre él y aparecieron Ángeles que entonaban un canto muy armonioso, mientras traían un Pilar de Luz. En el resplandor del Pilar vi a María Santísima de nívea blancura y transparencia, de mayor hermosura y delicadeza que la blancura de una fina seda. Estaba de pie, resplandeciente de Luz… Entonces, vi que Santiago se levantó del lugar donde estaba rezando de rodillas y recibió internamente de María el aviso de que debía erigir de inmediato una Iglesia allí”.




























