Santoral del 13 de agosto. Hipólito, Antíoco, Casiano, Gertrudis, Ponciano, Radegunda y Vigberto.

- Publicidad -

13 de agosto. Mes dedicado a la devoción al Inmaculado Corazón de María. Miércoles de la XIX Semana del Tiempo Ordinario

Felicidades a los que se llaman Hipólito, Antíoco, Casiano, Gertrudis, Ponciano, Radegunda y Vigberto.


Salmo

Bendito sea Dios, que me ha devuelto la vida


Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (18,15-20):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.»

Palabra del Señor


San Hipólito mártir. Hipólito era un soldado romano del siglo III al que se le asignó custodiar a prisioneros cristianos. Convertido por ellos a la fe, fue martirizado por asistir al entierro de otros martirizados. (s. III).

San Antíoco de Lyon, obispo, que, cuando todavía era sólo presbítero, fue a visitar a su obispo san Justo, que moraba por entonces en el desierto de Egipto (s. V).

San Casiano de Imola, mártir, que, habiéndose negado a adorar a los ídolos, fue entregado a manos de niños, a los que enseñaba como maestro, para que le torturaran con sus punzones hasta la muerte y así resultara tanto más duro el dolor de su martirio, cuanto más débiles eran las manos que le torturaban (s. III).

Santa Gertrudis de Altenberg, abadesa de la Orden Premostratense, que, siendo todavía una niña, fue ofrecida a Dios por su madre santa Isabel, reina de Hungría, en este lugar. (s. XIII).

Santos mártires Ponciano, papa, e Hipólito, presbítero, que fueron deportados juntos a Cerdeña, y con igual condena, adornados, al parecer, con la misma corona, fueron trasladados finalmente a Roma, Hipólito, al cementerio de la vía Tiburtina, y el papa Ponciano, al cementerio de Calisto (s. III).

Santa Radegunda de Poitiers, reina de los francos. Cuando todavía vivía su esposo, el rey Clotario, recibió el velo sagrado de religiosa, y en el monasterio de la Santa Cruz de Poitiers, que ella había mandado construir, sirvió a Cristo bajo la Regla de san Cesáreo de Arlés. (s. VI).

San Vigberto de Fritzlar, presbítero y abad, al que san Bonifacio encomendó el cuidado del monasterio del lugar (s. VIII).

- Publicidad -
spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
spot_img
spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

MÁS NOTICIAS

Santoral del 13 de agosto. Hipólito, Antíoco, Casiano, Gertrudis, Ponciano, Radegunda y Vigberto.

- Publicidad -

13 de agosto. Mes dedicado a la devoción al Inmaculado Corazón de María. Miércoles de la XIX Semana del Tiempo Ordinario

Felicidades a los que se llaman Hipólito, Antíoco, Casiano, Gertrudis, Ponciano, Radegunda y Vigberto.


Salmo

Bendito sea Dios, que me ha devuelto la vida


Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo (18,15-20):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.»

Palabra del Señor


San Hipólito mártir. Hipólito era un soldado romano del siglo III al que se le asignó custodiar a prisioneros cristianos. Convertido por ellos a la fe, fue martirizado por asistir al entierro de otros martirizados. (s. III).

San Antíoco de Lyon, obispo, que, cuando todavía era sólo presbítero, fue a visitar a su obispo san Justo, que moraba por entonces en el desierto de Egipto (s. V).

San Casiano de Imola, mártir, que, habiéndose negado a adorar a los ídolos, fue entregado a manos de niños, a los que enseñaba como maestro, para que le torturaran con sus punzones hasta la muerte y así resultara tanto más duro el dolor de su martirio, cuanto más débiles eran las manos que le torturaban (s. III).

Santa Gertrudis de Altenberg, abadesa de la Orden Premostratense, que, siendo todavía una niña, fue ofrecida a Dios por su madre santa Isabel, reina de Hungría, en este lugar. (s. XIII).

Santos mártires Ponciano, papa, e Hipólito, presbítero, que fueron deportados juntos a Cerdeña, y con igual condena, adornados, al parecer, con la misma corona, fueron trasladados finalmente a Roma, Hipólito, al cementerio de la vía Tiburtina, y el papa Ponciano, al cementerio de Calisto (s. III).

Santa Radegunda de Poitiers, reina de los francos. Cuando todavía vivía su esposo, el rey Clotario, recibió el velo sagrado de religiosa, y en el monasterio de la Santa Cruz de Poitiers, que ella había mandado construir, sirvió a Cristo bajo la Regla de san Cesáreo de Arlés. (s. VI).

San Vigberto de Fritzlar, presbítero y abad, al que san Bonifacio encomendó el cuidado del monasterio del lugar (s. VIII).

- Publicidad -

spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

MÁS NOTICIAS

client-image