Santoral del 14 de julio. Camilo, Francisco, Heracles, Juan, Marchelmo, Optaciano, Tuscana, Vicente y Madelgario.

    14 de julio. Mes de la Preciosísima Sangre de Cristo. Martes de la XV Semana del Tiempo Ordinario

    Felicidades a los que se llaman Camilo, Francisco, Heracles, Juan, Marchelmo, Optaciano, Tuscana, Vicente y Madelgario.


    Salmo

    Dios ha fundado su ciudad para siempre


    Evangelio de hoy

    Lectura del santo evangelio según san Mateo (11,20-24):

    En aquel tiempo, se puso Jesús a recriminar a las ciudades donde había hecho casi todos sus milagros, porque no se habían convertido: «¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido, cubiertas de sayal y ceniza. Os digo que el día del juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a vosotras. Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al infierno. Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que en ti, habría durado hasta hoy. Os digo que el día del juicio le será más llevadero a Sodoma que a ti.»

    Palabra del Señor


    San Camilo de Lelis. San Camilo de Lelis, presbítero, que nació cerca de Teano, en el Abruzo, y en su juventud siguió la carrera militar, dejándose arrastrar por los vicios propios de una juventud alegre y despreocupada, pero convertido de su mala vida, se entregó al cuidado de los enfermos incurables hospitalizados, a los que servía como al mismo Cristo. Ordenado sacerdote, puso en Roma los fundamentos de la Congregación de los Clérigos Regulares Ministros de los Enfermos.

    San Francisco Solano Taumaturgo En Lima, capital del Perú, san Francisco Solano, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, que para salvar almas recorrió en todas las direcciones América Meridional, enseñando con palabras y con milagros a los indios y a los mismos colonizadores españoles la novedad de la vida cristiana. (s. XVII)

    San Heracles obispo

    San Juan Wang Guixin En la ciudad de Nangon, en la provincia china de Hebei, san Juan Wang Guixin, mártir, que durante la persecución llevada a cabo por el movimiento de los Yihetuan prefirió morir por Cristo antes que mancharse con una leve mentira.(s. XX).

    San Marchelmo de Deventer. En Deventer, de Frisia, san Marchelmo, presbítero y monje, anglosajón de origen, discípulo desde su juventud de san Wilibrordo, al que acompañó en los trabajos que éste emprendió por Cristo (c. 775). (s. VIII).

    San Optaciano de Brescia. En Brescia, en la región de Venecia, san Optaciano, obispo, que subscribió las cartas sinódicas sobre la fe católica en la Encarnación, enviadas por Eusebio, obispo de Milán, al papa san León (s. V).

    Santa Tuscana de Verona. En Verona, en los confines de la región de Venecia, santa Tuscana, la cual, muerto su esposo, distribuyó todos sus bienes entre los pobres, y como miembro de la Orden de San Juan de Jerusalén dedicó su vida al cuidado de los enfermos (s. XIV).

    San Vicente o Madelgario. En Soignies, de Brabante, en Austrasia, san Vicente o Madelgario, que con el consentimiento de su esposa santa Valtrudis abrazó la vida monástica y, según cuenta la tradición, fundó dos monasterios (s. VII).