Santoral del 15 de marzo. Clemente, Leocricia, Luisa, Menigno, Sisebuto, Vicenta y Zacarías.

    15 de marzo. Domingo de Cuaresma «Laetare». Hoy hay que ir a misa.

    El Domingo de Laetare es el cuarto domingo del tiempo de Cuaresma dentro del calendario litúrgico de la Iglesia Católica, marca un momento de alegría y alivio dentro de la penitencia de la Cuaresma.

    Hoy tenemos que felicitar a los bautizados como: Clemente, Leocricia, Luisa, Menigno, Sisebuto, Vicenta y Zacarías.


    Salmo

    El Señor es mi pastor, nada me falta


    Evangelio de hoy

    Lectura del santo evangelio según san Juan (9,1.6-9.13-17.34-38):

    En aquel tiempo, al pasar Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento. Y escupió en tierra, hizo barro con la saliva, se lo untó en los ojos al ciego y le dijo: «Ve a lavarte a la piscina de Siloé (que significa Enviado).»
    Él fue, se lavó, y volvió con vista. Y los vecinos y los que antes solían verlo pedir limosna preguntaban: «¿No es ése el que se sentaba a pedir?»
    Unos decían: «El mismo.»
    Otros decían: «No es él, pero se le parece.»
    Él respondía: «Soy yo.»
    Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego. Era sábado el día que Jesús hizo barro y le abrió los ojos. También los fariseos le preguntaban cómo había adquirido la vista.
    Él les contestó: «Me puso barro en los ojos, me lavé, y veo.»
    Algunos de los fariseos comentaban: «Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado.»
    Otros replicaban: «¿Cómo puede un pecador hacer semejantes signos?»
    Y estaban divididos. Y volvieron a preguntarle al ciego: «Y tú, ¿qué dices del que te ha abierto los ojos?»
    Él contestó: «Que es un profeta.»
    Le replicaron: «Empecatado naciste tú de pies a cabeza, ¿y nos vas a dar lecciones a nosotros?»
    Y lo expulsaron.
    Oyó Jesús que lo habían expulsado, lo encontró y le dijo: «¿Crees tú en el Hijo del hombre?»
    Él contestó: «¿Y quién es, Señor, para que crea en él?»
    Jesús le dijo: «Lo estás viendo: el que te está hablando, ése es.»
    Él dijo: «Creo, Señor.» Y se postró ante él.

    Palabra del Señor

    San Clemente María Hofbauer presbítero de la Congregación del Santísimo Redentor, de Viena (Austria), que trabajó admirablemente por la propagación de la fe y por la reforma de la disciplina eclesiástica. Preclaro tanto por su ingenio como por sus virtudes, impulsó a no pocos varones prestigiosos en las ciencias y en las artes a entrar en la Iglesia. (s. XIX)

    Santa Leocricia virgen y mártir, que, nacida de familia musulmana, ocultamente abrazó la fe de Cristo y, detenida en casa junto con san Eulogio, cuatro días después del martirio de éste pasó a la gloria eterna al ser degollada. (s. IX)

    Santa Luisa de Marillac viuda, que con el ejemplo formó el Instituto de Hermanas de la Caridad para ayuda de los necesitados, completando así la obra delineada por san Vicente de Paúl. (s. XVII)

    San Menigno mártir, batanero, el cual, según la tradición, padeció bajo el emperador Decio (s. III)

    San Sisebuto abad de Cardeña (Burgos) (s. XI)

    Santa Vicenta de Coria virgen y mártir (s. V)

    San Zacarías, papa que con suma vigilancia y prudencia gobernó la Iglesia de Dios, frenando el ímpetu de los lombardos, indicando el recto orden a los francos, proveyendo de iglesias a los germanos y procurando el entendimiento con los griegos. (s. VIII)