Santoral del 16 de enero. Marcelo, Acursio, Adyuto, Berardo, Danacto, Furseo, Honorato, Jaboco, Juana, Leobato, Melas, Otón, Pedro, Tiziano y Triverio.

    16 de enero.Viernes de la I Semana del Tiempo Ordinario

    Hoy celebramos la onomástica de los bautizados como Marcelo, Acursio, Adyuto, Berardo, Danacto, Furseo, Honorato, Jaboco, Juana, Leobato, Melas, Otón, Pedro, Tiziano (nombre) y Triverio.


    Salmo

    Cantaré eternamente tus misericordias, Señor


    Evangelio de hoy

    Lectura del santo evangelio según san Marcos (2,1-12):

    Cuando a los pocos días volvió Jesús a Cafarnaún, se supo que estaba en casa. Acudieron tantos que no quedaba sitio ni a la puerta. Él les proponía la palabra. Llegaron cuatro llevando un paralítico y, como no podían meterlo por el gentío, levantaron unas tejas encima de donde estaba Jesús, abrieron un boquete y descolgaron la camilla con el paralítico.
    Viendo Jesús la fe que tenían, le dijo al paralítico: «Hijo, tus pecados quedan perdonados.»
    Unos escribas, que estaban allí sentados, pensaban para sus adentros: «Por qué habla éste así? Blasfema. ¿Quién puede perdonar pecados, fuera de Dios?»
    Jesús se dio cuenta de lo que pensaban y les dijo: «¿Por qué pensáis eso? ¿Qué es más fácil: decirle al paralítico «tus pecados quedan perdonados» o decirle «levántate, coge la camilla y echa a andar»? Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados…»
    Entonces le dijo al paralítico: «Contigo hablo: Levántate, coge tu camilla y vete a tu casa.»
    Se levantó inmediatamente, cogió la camilla y salió a la vista de todos. Se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo: «Nunca hemos visto una cosa igual.»

    Palabra del Señor


    San Marcelo I papa, que, como recuerda el papa san Dámaso, fue un verdadero pastor, por lo que sufrió mucho, siendo expulsado de su patria y muriendo en el destierro por haber sido denunciado falsamente ante el tirano por algunos que despreciaban la penitencia que les había impuesto. (s. IV)

    Santos mártires Acursio, Adyuto, Berardo, Otón y Pedro todos de la Orden de los Hermanos Menores, los cuales, enviados por san Francisco para anunciar el Evangelio a los musulmanes, fueron apresados en Sevilla y trasladados a Marrakech, donde les ajusticiaron por orden del príncipe de los sarracenos. (s. XIII)

    San Danacto (o Danax) mártir

    San Furseo abad primero en Irlanda, después en Inglaterra y, finalmente, en la Galia, donde fundó el monasterio de Lagny (s. VII)

    San Honorato obispo y monje, que estableció el célebre monasterio en la isla de Lérins y después aceptó regir la sede de Arlés. (s. V)

    San Jacobo obispo de Tarantasia (Francia) discípulo de san Honorato de Lérins (s. V)

    Santa Juana que, admitida en la Orden camaldulense, se distinguió por su obediencia y humildad. (s. XII)

    San Leobato abad, a quien su maestro, san Urso, designó como superior del monasterio recién fundado de Sénevière, el cual gobernó santamente hasta su vejez (s. V)

    San Melas obispo de Rinocorurua en Egipto que por su adhesión a la fe ortodoxa sufrió el destierro en tiempo del emperador arriano Valente, tras lo cual descansó en paz (s. IV)

    San Tiziano obispo de Oderzo (s. V)

    San Triverio presbítero y después eremita (s. VI)