16 de septiembre. Mes dedicado a la Biblia. Miércoles de la XXIV Semana del Tiempo Ordinario.
Felicidades a los que se llaman Cipriano, Cornelio, Juan, Abundio, Edita, Eufemia, Ludmila, Martín, Niniano, Prisco y Vital.
Salmo
Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Lucas (7,31-35):
En aquel tiempo, dijo el Señor: «¿A quién se parecen los hombres de esta generación? ¿A quién los compararemos? Se parecen a unos niños, sentados en la plaza, que gritan a otros: «Tocamos la flauta y no bailáis, cantamos lamentaciones y no lloráis.» Vino Juan el Bautista, que ni comía ni bebía, y dijisteis que tenía un demonio; viene el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: «Mirad qué comilón y qué borracho, amigo de publicanos y pecadores.» Sin embargo, los discípulos de la sabiduría le han dado la razón.»
Palabra del Señor
Santos Cornelio papa y Cipriano obispo, mártires, acerca de los cuales el catorce de septiembre se relata la sepultura del primero y la pasión del segundo. Juntos son celebrados en esta memoria por el orbe cristiano, porque ambos testimoniaron, en días de persecución, su amor por la verdad indefectible ante Dios y el mundo (s. III).
San Juan Macías, religioso dominico, que, dedicado por mucho tiempo a oficios humildes, atendió con diligencia a pobres y enfermos y rezó asiduamente el Rosario por las almas de los difuntos. (s. XVII).
San Abundio y compañeros, mártires. (s. IV).
Santa Edita, virgen, hija del rey de los anglos, que desde su más temprana edad se consagró a Dios en un monasterio, ignorando más que abandonando el mundo (s. X).
Santa Eufemia de Calcedonia, mártir; que, según tradición, después de sufrir varias torturas bajo el emperador Diocleciano y el procónsul Prisco, al final de su combate alcanzó la corona de la gloria (s. IV).
Santa Ludmila de Bohemia, mártir, duquesa de Bohemia, que como responsable de la educación de su nieto san Wenceslao, procuró infundir en su ánimo el amor de Cristo, hasta morir estrangulada por la conjuración de su nuera Drahomira y otros nobles paganos. (s. X).
San Martín el Sacerdote que, siendo abad cisterciense, fue ordenado obispo de Sigüenza y se esforzó por reformar el clero, retirándose, finalmente, a su propio monasterio. (s. XIII).




