17 de junio. Mes del Sagrado Corazón de Jesús. Miércoles de la XI Semana del Tiempo Ordinario.
Felicidades a los que se llaman Teresa, Alberto, Antidio, Avito, Gondulfo, Herveo, Himerio, Hipacio, Isauro, Pedro y Raniero.
Salmo
Sed fuertes y valientes de corazón,
los que esperáis en el Señor
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Mateo (6,1-6.16-18):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario, no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no vayas tocando la trompeta por delante, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará. Cuando recéis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta rezar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, cuando vayas a rezar, entra en tu aposento, cierra la puerta y reza a tu Padre, que está en lo escondido, y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará. Cuando ayunéis, no andéis cabizbajos, como los hipócritas que desfiguran su cara para hacer ver a la gente que ayunan. Os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no la gente, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará.»
Palabra del Señor
Santa Teresa de Portugal, reina. En Lorvaô, en Portugal, santa Teresa, quien, reina de León y madre de tres hijos, al perder a su esposo abrazó la vida regular en un monasterio fundado por ella misma, bajo la disciplina cisterciense. (s, XIII).
San Alberto Chmielowski. En Cracovia, en Polonia, san Alberto (Adán) Chmielowski, religioso, célebre pintor, el cual se entregó a los pobres procurando ser bueno con todos, y fundó las Congregaciones de Hermanos y Hermanas de la Tercera Orden de San Francisco, siervos de los pobres. (S. XX)
San Antidio de Besançon, obispo y mártir, que fue condenado a muerte, según se dice, por Croco, rey de los vándalos (s. V).
San Avito de Orleans abad (s. VI).
San Gondulfo obispo de Bourges (s. VI).
San Herveo , eremita, ciego de nacimiento, que cantaba los goces del paraíso (s. VI).
San Himerio obispo de Amelia (s. V).
San Hipacio de Bitinia, hegúmeno del monasterio de los Rufinos, quien, de vida austera y duros ayunos, enseñó a sus discípulos la perfecta obediencia de la observancia monástica, y a los seglares el verdadero temor de Dios. (s. V).
San Isauro diácono, mártir.
San Pedro Da mártir, quien, de oficio carpintero y sacristán, fue sometido a muchos y crueles tormentos en tiempo del emperador Tu Duc, permaneciendo firme en la profesión de su fe, por lo que finalmente fue arrojado a las llamas. (s. XIX).
San Rainiero de Pisa pobre y peregrino por Cristo (s. XII)




























