18 de agosto. Mes dedicado a la devoción al Inmaculado Corazón de María. Martes de la XX Semana del Tiempo Ordinario.
Felicidades a los que se llaman Elena, Agapito, Alberto, Eonio, Fermín, Juana, León y Macario.
Salmo
Yo doy la muerte y la vida
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Mateo (19,23-30):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Os aseguro que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Lo repito: Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el reino de Dios.»
Al oírlo, los discípulos dijeron espantados: «Entonces, ¿quién puede salvarse?»
Jesús se les quedó mirando y les dijo: «Para los hombres es imposible; pero Dios lo puede todo.»
Entonces le dijo Pedro: «Pues nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?»
Jesús les dijo: «Os aseguro: cuando llegue la renovación, y el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, también vosotros, los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos para regir a las doce tribus de Israel. El que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, mujer, hijos o tierras, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna. Muchos primeros serán últimos y muchos últimos serán primeros.»
Palabra del Señor
Santa Elena de Constantinopla, madre del emperador Constantino, que tuvo un interés singular en ayudar a los pobres y acudía a la iglesia piadosamente confundida entre los fieles. Habiendo peregrinado a Jerusalén para descubrir los lugares del Nacimiento de Cristo, de su Pasión y Resurrección, honró el pesebre y la cruz del Señor con basílicas dignas de veneración (s. IV).
San Agapito de Lacio mártir.
San Alberto Hurtado, presbítero de la Compañía de Jesús, que fundó una obra para que los pobres que carecen de techo y los vagabundos, sobre todo niños, pudieran encontrar un verdadero y familiar hogar. (s. XX).
San Eonio de Arlés, obispo, que defendió su iglesia del error de Pelagio y recomendó a su pueblo como sucesor suyo a san Cesáreo, a quien él mismo había ordenado de presbítero. (s. VI).
San Fermín obispo de Metz (s. IV).
Santa Juana de Chantal. Nació en el año 1572 en Dijon (Francia). Casada con el barón de Chantal, tuvo seis hijos, a los que educó cristianamente. Muerto su marido, llevó, bajo la dirección de san Francisco de Sales, una admirable vida de perfección, ejerciendo, sobre todo, la caridad con los pobres y enfermos. Fundó el Instituto de la Visitación, y lo gobernó sabiamente. Murió el año 1641. (s. XVII).
San León de Licia mártir (s. III/IV).
San Macario de Bitinia, hegúmeno del monasterio de Pelecete, que, en tiempo del emperador León V, sufrió muchas pruebas por la defensa de las sagradas imágenes, muriendo en el destierro. (s. VIII).




