Santoral del 19 de enero. Ábaco, Marta, Mario, Audifax, Arsenio, Basiano, Germánico, Launomaro, Macario, Ponciano y Remigio.

    19 de enero. Lunes de la II Semana del Tiempo Ordinario.

    Celebramos la onomástica de los bautizados con el nombre de: Ábaco, Marta, Mario, Audifax, Arsenio, Basiano, Germánico, Launomaro, Macario, Ponciano y Remigio.


    Salmo

    Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios


    Evangelio de hoy

    Lectura del santo evangelio según san Marcos (2,18-22):

    En aquel tiempo, los discípulos de Juan y los fariseos estaban de ayuno. Vinieron unos y le preguntaron a Jesús: «Los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan. ¿Por qué los tuyos no?»
    Jesús les contestó: «¿Es que pueden ayunar los amigos del novio, mientras el novio está con ellos? Mientras tienen al novio con ellos, no pueden ayunar. Llegará un día en que se lleven al novio; aquel día sí que ayunarán. Nadie le echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto, lo nuevo de lo viejo, y deja un roto peor. Nadie echa vino nuevo en odres viejos; porque revienta los odres, y se pierden el vino y los odres; a vino nuevo, odres nuevos.»

    Palabra del Señor


    Santos Ábaco, Marta, Mario y Audifax mártires. Formaban una familia rica persa (esposo, esposa y dos hijos) que se convirtieron a la fe y distribuyeron sus posesiones a los pobres. Decidieron visitar Roma para venerar las tumbas de los mártires aunque el emperador Claudio estaba persiguiendo cristianos. Claudio había ordenado a sus legiones que juntaran a los cristianos romanos en el anfiteatro en donde los mataron e incineraron. La familia persa juntó las cenizas de los mártires y las enterraron juntas. Por este hecho, el gobernador Marciano los aprehendió y los torturó antes de matarlos. Los tres hombres fueron decapitados y Martha fue ahogada. (s. III)

    San Arsenio, obispo de Corfú que fue un pastor completamente dedicado a su grey y asiduo en la oración nocturna (s. X)

    San Basiano obispo de Lodi (Liguria, Italia), que luchó enérgicamente, junto con san Ambrosio de Milán, para proteger a su grey de la herejía de los arrianos, que aún persistía en su diócesis. (s. V)

    San Germánico mártir de Filadelfia en tiempo de los emperadores Marco Antonino y Lucio Aurelio. Fue discípulo de san Policarpo, al que precedió en el martirio, y condenado por el juez en el vigor de la primera juventud, por gracia de Dios superó el miedo de la fragilidad corporal, llegando a provocar él mismo al animal que le destinaron para su sacrificio (s. II)

    San Launomaro abad del monasterio de Corbión, que había fundado él mismo en la soledad de Perche (s. VI)

    San Macario el Grande presbítero y abad del monasterio de Scete, en Egipto, que, considerándose muerto al mundo, vivía sólo para Dios, enseñándolo así a sus monjes (s. IV)

    San Ponciano mártir, que fue duramente azotado con varas y, finalmente, degollado por su fe en Cristo, en tiempo del emperador Antonino (s. II)

    San Remigio obispo de Rouen, hermano del rey Pipino, que se preocupó por introducir el modo romano en el canto de la salmodia. (s. VIII)