19 de marzo. San José, esposo de la Bienaventurada Virgen María.
Felicidades a los padres y los que se llaman José o Josefa y Juan.
Salmo
Su linaje será perpetuo
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Mateo (1,16.18-21.24a):
Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.
El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera:
María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.
José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:
-«José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados.»
Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor.
Palabra del Señor
San José. Esposo de la Virgen María, padre putativo de Jesús. Patrono de la familia, patrono de la Iglesia Universal, patrono del trabajo y los obreros, patrono de América, China, Canadá, Corea, México, Austria, Bélgica, Bohemia, Croacia, Perú y Vietnam.
Según cuenta la Tradición, san José fue elegido para esposo de la virgen María entre otros pretendientes porque dejaron sus bastones o cayados en el templo y al cabo de un tiempo el bastón de José apareció florecido, por eso la imaginería cristiana lo representa así. El significado místico de esto es que del tronco ya seco del Antiguo Testamento refloreció la gracia.
José guió a la Sagrada Familia, recibió sueños por los que supo que no debía repudiar a María, y para huir a Egipto. Se dice que murió antes del comienzo de la vida pública de Jesús, en las visiones de Ana Catalina Emmerich se dice que no hubiera soportado los ataques a su hijo.
Su imagen permaneció en la sombra aun después de la muerte. Su culto, en efecto, comenzó sólo durante el siglo IX. En 1621 Gregorio V declaró el 19 de marzo fiesta de precepto (celebración que se mantuvo hasta la reforma litúrgica del Vaticano II) y Pío IX proclamó a san José Patrono de la Iglesia universal. El último homenaje se lo tributó Juan XXIII, que introdujo su nombre en el canon de la misa.
Se invoca a san José como ejemplo de paternidad, castidad, y es patrón de la buena muerte.
San Juan de Parrano abad, en Spoleto en la Umbría, fue padre de muchos siervos de Dios (s. VI)



























