Santoral del 20 de septiembre. Andrés, Adelpreto, Clicerio, Dorimedonte, Eustaquio, Francisco, Juan Carlos y Lorenzo.

    20 de septiembre. Mes dedicado al arcángel san Miguel y a la Biblia. Lecturas del Santos Andrés Kim Taegon, presbítero, Pablo Chong Hasang, y compañeros, mártires. Hoy comienza la novena a San Miguel. XXV Domingo del Tiempo Ordinario, hoy hay que ir a misa.

    Felicidades a los que se llaman Andrés, Adelpreto, Clicerio, Dorimedonte, Eustaquio, Francisco, Juan Carlos y Lorenzo.


    Salmo

     Cerca está el Señor de los que lo invocan


    Evangelio de hoy

    Lectura del Santo Evangelio Según San Mateo (20,1-16):

    En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «El Reino de los Cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: «Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido.» Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: «¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?» Le respondieron: «Nadie nos ha contratado.» Él les dijo: «Id también vosotros a mi viña.» Cuando oscureció, el dueño de la viña dijo al capataz: «Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros.» Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: «Estos últimos han trabajado sólo una hora, y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno.» Él replicó a uno de ellos: «Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?» Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos.»

    Palabra del Señor


    Santos Andrés Kim Taegön, presbítero, Pablo Chöng Hasang y compañeros, mártires en Corea. Se veneran este día en común celebración todos los ciento tres mártires que en aquel país testificaron intrépidamente la fe cristiana, introducida fervientemente por algunos laicos y después alimentada y reafirmada por la predicación y celebración de los sacramentos por medio de los misioneros. Todos estos atletas de Cristo —tres obispos, ocho presbíteros, y los restantes laicos, casados o no, ancianos, jóvenes y niños—, unidos en el suplicio, consagraron con su sangre preciosa las primicias de la Iglesia en Corea (s. XIX).

    Santo Adelpreto de Arco, obispo, valeroso tutor de pobres y defensor de la libertad de la Iglesia, que, acechado por los enemigos, murió cruelmente herido. (s. XII)

    San Clicerio obispo

    San Dorimedonte de Sínada, mártir (s. III).

    San Eustaquio de Roma, mártir, cuyo nombre se venera en una antigua iglesia diaconal de la Urbe.

    Santo Francisco de Posadas mártir, presbítero de la Orden de Predicadores, que durante cuarenta años predicó a Cristo en su región, sobresaliendo por su humildad y caridad. (s. XVIII).

    San Juan Carlos Cornay, presbítero de la Sociedad Parisiense de Misiones para Extranjeros y mártir en China, que a causa de su confesión cristiana, después de sufrir crueles suplicios murió seccionado y degollado, por orden del emperador Minh Mang. (s XIX).

    Santos Lorenzo Han I-hyong, catequista, más seis compañeros mártires, que sufrieron el suplicio por Cristo, ahorcados en diversas cárceles de Corea. Su memoria se celebra hoy juntamente con los demás mártires de estas regiones. Sus nombres: santos Pedro Nam Kyong-mun, catequista; Teresa Kim Im-i, virgen; Susana U Sur-im y Agueda Yi Kan-nan, viudas; Catalina Chong Ch‘or-yom y José Im Ch’i-baeg, bautizado en la cárcel. (s. XIX).