22 de abril. Lunes de la IV Semana de Pascua
Hoy tenemos un nutrido santoral, tanto en cantidad como en rareza de nombres. Felicitamos a los que llevan por nombre: Sotero, Acépsimas (nombre masculino), Agapito, Aitala (masculino), Bicor, Cayo, Crisótelo, Elimenas, Epipodio, León, Leónidas, Mariahb (masculino), Miles, Oportuna, Parmenio, Senorina y Teodoro.
Salmo: Mi alma tiene sed de ti, Dios vivo
Lectura del santo evangelio según san Juan (10,1-10):
EN aquel tiempo, dijo Jesús:
«En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz: a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños».
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús:
«En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon.
Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos.
El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante».
Palabra del Señor
San Sotero papa del que san Dionisio de Corinto alaba su egregia caridad hacia los hermanos y a los extranjeros necesitados y oprimidos por la necesidad o condenados a las minas. (s. II).
San Acépsimas
San Agapito I papa que trabajó enérgicamente para que los obispos fuesen elegidos libremente por el clero de la ciudad y se respetase la dignidad de la Iglesia. Enviado a Constantinopla por Teodorico, rey de los ostrogodos, ante el emperador Justiniano confesó la fe ortodoxa, ordenó a Menas como obispo de aquella ciudad y descansó en paz. (s. VI).
San Aitala presbítero y mártir.
San Bicor.
San Cayo papa que, escapando de la persecución del emperador Diocleciano, murió como confesor de la fe. (s. III).
San Crisótelo.
San Elimenas presbítero.
San Epipodio de Lyon y compañeros que, detenido con su amigo Alejandro de Lyon, consumó su martirio al ser degollado, después de la muerte de otros cuarenta y ocho mártires. (s. II).
San León obispo de Sens (s. VI).
San Leónidas de Alejandría mártir, que bajo el emperador Septimio Severo fue muerto a espada por su fe en Cristo, dejando a su hijo Orígenes aún niño. (s. III).
San Maryahb corepíscopo y mártir en Persia, que bajo la persecución desencadenada por Sapor II, durante la octava de Pascua sufrió el martirio por Cristo. (s. IV).
San Miles obispo y mártir.
Santa Oportuna abadesa, célebre por su abstinencia y austeridad (s. VIII).
San Parmenio, presbítero y mártir.
Santa Senorina abadesa, de la que se narra que, por su intercesión, Dios proveyó de pan a las monjas que pasaban necesidad (s. X).
San Teodoro de Siceone obispo y hegúmeno, que desde la infancia se distinguió por su amor a la soledad, abrazando una vida austera, y obligado a aceptar su ordenación como obispo de Anastasiópolis, insistió ante el patriarca de Constantinopla para ser dispensado de su cargo y volver a su amada soledad. (s. VII).






























