Santoral del 23 de febrero. Policarpo, Juan, Milburga y Sireno

    23 de febrero. Lunes de la I Semana de Cuaresma.

    Hoy hace 45 años del intento de golpe de estado.

    Celebramos la onomástica de Policarpo, Juan, Milburga y Sireno. Felicidades para todos ellos.


    Salmo

    Tus palabras, Señor, son espíritu y vida


    Evangelio de hoy

    Lectura del santo evangelio según san Mateo (25,31-46):

    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria y serán reunidas ante él todas las naciones.
    Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras.
    Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda.
    Entonces dirá el rey a los de su derecha:
    “Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.
    Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a yerme”.
    Entonces los justos le contestarán:
    “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?”.
    Y el rey les dirá:
    “En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis”.
    Entonces dirá a los de su izquierda:
    “Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis”.
    Entonces también estos contestarán:
    “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?”.
    Él les replicará:
    “En verdad os digo: lo que no hicisteis con uno de estos, los más pequeños, tampoco lo hicisteis conmigo”.
    Y estos irán al castigo eterno y los justos a la vida eterna».

    Palabra del Señor


    San Policarpo, obispo y mártir, discípulo de san Juan y el último de los testigos de los tiempos apostólicos, que en tiempo de los emperadores Marco Antonino y Lucio Aurelio Cómodo, cuando contaba ya casi noventa años, fue quemado vivo en el anfiteatro de Esmirna, en Asia, en presencia del procónsul y del pueblo, mientras daba gracias a Dios Padre por haberle contado entre los mártires y dejado participar del cáliz de Cristo (s. II)

    San Juan Segador monje según los estatutos de los Padres orientales y mereció ser llamado “Terestes” o “Segador”, distinguiéndose por su caridad hacia los pobres, en cuyo favor acostumbraba a ayudar a los segadores (s. XI)

    Santa Milburga abadesa y virgen, de la familia real de Mercia, que fue abadesa de ese monasterio (s. VIII)

    San Sireno (o Sinerio) mártir, de oficio hortelano, que fue denunciado por una mujer a la que había reprochado su lascivia, y por haber declarado ante el juez su condición de cristiano y por negarse a sacrificar a los dioses, fue decapitado (s. IV)