24 de julio. Mes de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo. Viernes de la XVI Semana del Tiempo Ordinario.
Felicidades a los que se llaman Cristina, Balduino, Charbel, Kinga o Cunegunda, Deciano, Víctor, Estercacio, Antinógenes, Eufrasia, Fantino, José, Juan, Meneo, Capitón, Nicetas, Aquilesia, Sarbelio y Sigolena.
Salmo
El Señor nos guardará como un pastor a su rebaño
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,18-23):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Vosotros oíd lo que significa la parábola del sembrador: Si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino. Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que la escucha y la acepta en seguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y, en cuanto viene una dificultad o persecución por la palabra, sucumbe. Lo sembrado entre zarzas significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas la ahogan y se queda estéril. Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ése dará fruto y producirá ciento o sesenta o treinta por uno.»
Palabra del Señor
Santa Cristina de Bolsena. Joven, posiblemente romana, martirizada cerca del lago de Bolsena en la región Toscana de Italia. Sus hazañas legendarias se han confundido con las de Santa Cristina de Tiro, cuya existencia no es segura. La iconografía la representa en variadas formas: Con flechas, sosteniendo una piedra de molino, con serpientes. Desde 1969 el culto se limita a los calendarios locales.
San Balduíno de Rieti, abad, discípulo de san Bernardo en el monasterio de Claraval, que fue enviado por el mismo san Bernardo a esta ciudad para fundar y regir el monasterio de San Mateo sub Lacu. (s. XII).
San Charbel o Sarbelio Makhluf , presbítero de la Orden de los Maronitas Libaneses, que, por amor a la soledad y para alcanzar la más alta perfección, dejó el cenobio de Annaya, en el Líbano, y se retiró al desierto, en el que sirvió a Dios día y noche, viviendo con gran austeridad, ayunando y orando.(s. XIX)
Santa Kinga o Cunegunda, hija del rey de Hungría y casada con el príncipe Boleslao, la cual, de acuerdo con su esposo, conservó su virginidad y, muerto éste, profesó la vida religiosa bajo la Regla de Santa Clara, en el monasterio fundado por ella misma. (s. XIII).
San Declano de Ardmore, a quien esta Iglesia celebra con gran devoción como su primer obispo (s. V).
San Víctor, Estercacio y Antinógenes, mártires. Los tres, naturales de Mérida, Badajoz, y convertidos a la fe por el obispo de dicha ciudad. Víctor era militar y se le encargó de custodiar a unos cristianos que, condenados al suplicio, dejóles él huir y se presentó al prefecto confesándose él cristiano y pronto a morir en su lugar. En efecto, el magistrado le mandó decapitar. (s. IV).
Santa Eufrasia de Tebaida, virgen, que, siendo de familia senatorial, optó por hacer vida eremítica en el desierto, en humildad, pobreza y obediencia (s. V).
San Fantino el Viejo de Tauriano, de sobrenombre “Taumaturgo” (s. IV).
San José Fernández mártir, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, decapitado a causa de su fe en Cristo, siendo emperador Minh Mang en Cochinchina. (s. XIX).
San Juan Boste, presbítero, que, siendo reina la misma Isabel I, por ser sacerdote sufrió el martirio y ante el juez no cesó de dar ánimos a sus compañeros. (s. XVI).
Santos Meneo y Capitón, mártires, Licia, (s. III).
Santos Nicetas y Aquilesia, mártires, Licia (Asia Menor), (s. III).
Santa Sigolena de Albi (Aquitania), religiosa (s. VI).




