Santoral del 25 de agosto. Ginés o Genesio, José, Patricia, Aredio, Geruncio, Gregorio, Luis, Menas, Severo y Tomás.

    25 de agosto. Mes dedicado a la devoción al Inmaculado Corazón de María. Lunes de la XXI Semana del Tiempo Ordinario.

    Felicidades a los que se llaman Ginés o Genesio, José, Patricia, Aredio, Geruncio, Gregorio, Luis, Menas, Severo y Tomás.


    Salmo

    El Señor ama a su pueblo


    Evangelio de hoy

    Lectura del santo evangelio según san Mateo (23,13-22):

    En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el reino de los cielos! Ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que quieren. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que viajáis por tierra y mar para ganar un prosélito y, cuando lo conseguís, lo hacéis digno del fuego el doble que vosotros! ¡Ay de vosotros, guías ciegos, que decís: «Jurar por el templo no obliga, jurar por el oro del templo sí obliga!» ¡Necios y ciegos! ¿Qué es más, el oro o el templo que consagra el oro? O también: «Jurar por el altar no obliga, jurar por la ofrenda que está en el altar sí obliga.» ¡Ciegos! ¿Qué es más, la ofrenda o el altar que consagra la ofrenda? Quien jura por el altar jura también por todo lo que está sobre él; quien jura por el templo jura también por el que habita en él; y quien jura por el cielo jura por el trono de Dios y también por el que está sentado en él.»

    Palabra del Señor


    San Ginés de Arlés. En Arlés, de la Provenza, san Genesio, mártir, que todavía catecúmeno y desempeñando el oficio de escribano, al negarse a actuar contra los cristianos buscó la salvación en la huida, pero, detenido por los soldados, fue bautizado con su propia sangre. Patrón de Notarios, escribanos y secretarios.

    San José de Calasanz, fundador de la Orden de las Escuelas Pías, primero en evangelizar en “la Piedad y Las Letras” a todos los niños pobres y ricos, nacido en Peralta de la Sal, fue el primer hombre en crear un sistema educativo gratuito del mundo a cualquier niño de cualquier clase social y de cualquier culto religioso, siguiendo a Dios al Escuchar la voz del Señor, que le dijo: "José, entrégate a los pobres. Enseña a estos niños y cuida de ellos". Murió en Roma, Italia, a los 91 años de edad. El Papa Pío XII le declaró en 1948 "celestial patrono de todas las escuelas populares cristianas". (s. XVII).

    Santa Patricia de Nápoles. Virgen mártir que dio su vida en Nápoles en las persecuciones del imperio romano y allí es venerada como patrona.

    San Aredio, abad, que compuso una Regla llena de sabiduría para el cenobio que había fundado, extraída de los escritos de distintos autores de vida monástica. (s. VI).

    San Geruncio de Itálica, obispo de Itálica (actual Sevilla), que, según la tradición, murió en la cárcel (s. IV).

    San Gregorio de Utrecht, abad, que, siendo todavía un adolescente, siguió fielmente a [san Bonifacio] cuando intentaba la conversión de Hesse y Turingia. Posteriormente, y por mandado del mismo, dirigió como abad el monasterio de San Martín y gobernó la iglesia de Utrech. (s. VIII).

    San Luis IX rey de Francia, que, tanto en tiempo de paz como durante la guerra para defensa de los cristianos, se distinguió por su fe activa, su justicia en el gobierno, el amor a los pobres y la paciencia en las situaciones adversas. Tuvo once hijos en su matrimonio, a los que educó de una manera inmejorable y piadosa, y gastó sus bienes, fuerzas y su misma vida en la adoración de la Cruz, la Corona y el sepulcro del Señor, hasta que, contagiado de peste, murió en el campamento de Túnez, en la costa de África del Norte. (s. XIII).

    San Menas obispo de Constantinopla, que, ordenado por el papa san Agapito, restableció la comunión temporalmente rota con el papa Vigilio y dedicó la gran iglesia, construida por el emperador Justiniano, en honor a la Divina Sabiduría. (s. VI).

    San Severo de Agde, abad del monasterio que él mismo fundó en esta ciudad (s. V).

    Santo Tomás Cantelupe, obispo de Hereford, en Inglaterra, quien, célebre por sus conocimientos, se mostró severo para consigo mismo, pero excepcionalmente espléndido para con los pobres. (s. XIII).