25 de febrero. Tiempo de Cuaresma, tiempo de penitencia y reconciliación. Domingo 2º de Cuaresma. Hoy hay que ir a Misa.
Celebramos la onomástica de Valerio, Aldetrudis y Néstor.
Salmo: Caminaré en presencia del Señor en el país de la vida
Lectura del santo evangelio según san Marcos (9,2-10):
En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos solos a una montaña alta, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo. Se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús.
Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús: «Maestro, ¡qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.»
Estaban asustados, y no sabía lo que decía.
Se formó una nube que los cubrió, y salió una voz de la nube: «Este es mi Hijo amado; escuchadlo.»
De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos.
Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: «No contéis a nadie lo que habéis visto, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.»
Esto se les quedó grabado, y discutían qué querría decir aquello de «resucitar de entre los muertos».
Palabra del Señor
San Valerio de Astorga confesor. Santo de heroicas virtudes y de invicta paciencia en la adversidad. Nacido en Astorga y cristiano desde pequeño. La región del Bierzo es el escenario de sus virtudes y de su vida. Quiso entrar en el monasterio que fundó san Fructuoso en Compludo, pero por razones todavía hoy desconocidas no pudo entrar. Fallido el intento monacal, comienza una vida de oración y penitencia viviendo al estilo de los antiguos eremitas en una ermita junto al castillo de la Piedra. Allí lo buscan personas que han tenido noticia de su fama para escucharle y ser confortados en sus penas. El clérigo cuidador de la ermita sólo empieza a interesarse por ella atraído por las ofrendas que cada vez eran mayores. Así que Valerio se marcha dejando allí lo poco que tenía, en Ebronato le edifican los fieles un oratorio donde se instala, de nuevo mucha gente va allí y de nuevo otro presbítero avaricioso se apropia del lugar. En el monasterio de san Pedro encuentra por fin un lugar tranquilo donde terminó su vida.(s. VII)
Santa Aldetrudis, virgen y abadesa en Malbode (Bélgica) (s. VI)
San Néstor obispo de Magido y mártir, que en tiempo de la persecución bajo el emperador Decio fue condenado por el prefecto de la provincia a ser clavado en una cruz, para que sufriese la misma pena que el Crucificado a quien confesaba (s. III)






























