25 de febrero. Martes de la VII Semana del Tiempo Ordinario.
Celebramos la onomástica de Valerio, Aldetrudis y Néstor.
Salmo
Un corazón quebrantado y humillado,
tú, Dios mío, no lo desprecias
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio segun san Lucas (11,29-32):
EN aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús,
y él se puso a decirles:
«Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Pues como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación.
La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y hará que los condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.
Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás».
Palabra del Señor
San Valerio de Astorga confesor. Santo de heroicas virtudes y de invicta paciencia en la adversidad. Nacido en Astorga y cristiano desde pequeño. La región del Bierzo es el escenario de sus virtudes y de su vida. Quiso entrar en el monasterio que fundó san Fructuoso en Compludo, pero por razones todavía hoy desconocidas no pudo entrar. Fallido el intento monacal, comienza una vida de oración y penitencia viviendo al estilo de los antiguos eremitas en una ermita junto al castillo de la Piedra. Allí lo buscan personas que han tenido noticia de su fama para escucharle y ser confortados en sus penas. El clérigo cuidador de la ermita sólo empieza a interesarse por ella atraído por las ofrendas que cada vez eran mayores. Así que Valerio se marcha dejando allí lo poco que tenía, en Ebronato le edifican los fieles un oratorio donde se instala, de nuevo mucha gente va allí y de nuevo otro presbítero avaricioso se apropia del lugar. En el monasterio de san Pedro encuentra por fin un lugar tranquilo donde terminó su vida.(s. VII)
Santa Aldetrudis, virgen y abadesa en Malbode (Bélgica) (s. VI)
San Néstor obispo de Magido y mártir, que en tiempo de la persecución bajo el emperador Decio fue condenado por el prefecto de la provincia a ser clavado en una cruz, para que sufriese la misma pena que el Crucificado a quien confesaba (s. III)





























