Santoral del 26 de agosto. Teresa, Alejandro, Anastasio, Juana Isabel, Maximiliano, Melquisedec y Víctor.

    26 de agosto. Mes del Inmaculado Corazón de María. Miércoles de la XXI Semana del Tiempo Ordinario.

    Felicidades a los que se llaman Teresa, Alejandro, Anastasio, Juana Isabel, Maximiliano, Melquisedec y Víctor.


    Salmo

    Dichosos los que temen al Señor


    Evangelio de hoy

    Lectura del santo evangelio según san Mateo (23,27-32):

    En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que os parecéis a los sepulcros encalados! Por fuera tienen buena apariencia, pero por dentro están llenos de huesos y podredumbre; lo mismo vosotros: por fuera parecéis justos, pero por dentro estáis repletos de hipocresía y crímenes. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que edificáis sepulcros a los profetas y ornamentáis los mausoleos de los justos, diciendo: «Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos sido cómplices suyos en el asesinato de los profetas»! Con esto atestiguáis en contra vuestra, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. ¡Colmad también vosotros la medida de vuestros padres!»

    Palabra del Señor


    Santa Teresa de Jesús Jornet Ibars. En Liria, en España, santa Teresa de Jesús Jornet Ibars, virgen, que, para ayudar a los ancianos, fundó el Instituto de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados. Patrona de la ancianidad.(s.XIX).

    San Alejandro de Bérgamo mártir. (s. IV).

    San Anastasio de oficio batanero, mártir (s. III).

    San Eleuterio obispo de Auxerre. (s. VI).

    Santa Juana Isabel Bichier des Ages, virgen, que, durante la Revolución Francesa, ayudó a san Andrés Huberto Fournet cuando éste ejercía clandestinamente su ministerio. Restablecida la paz de la Iglesia, fundó la Congregación de las Hijas de la Cruz, para la educación de los pobres y la ayuda a los enfermos. (s. XIX).

    San Maximiliano de Roma mártir.

    San Melquisedec Rey rey de Salem y sacerdote del Dios altísimo, que saludó y bendijo a Abrahán cuando volvía victorioso, ofreciendo al Señor un sacrificio santo, una hostia inmaculada. Como figura típica de Cristo, ha sido interpretado rey de la paz y de la justicia y sacerdote eterno, aun falto de genealogía.

    San Víctor de Mauritania, mártir, que, según la tradición, condenado a muerte, fue crucificado en sábado (s. III/IV).