Santoral del 27 de agosto. Mónica, Antusa, Cesáreo, David, Gebhardo, Guarino, Juan, Licerio, Narno, Poemeno o Pemón y Rufo.

- Publicidad -

27 de agosto. Mes dedicado a la devoción al Inmaculado Corazón de María. Miércoles de la XXI semana del tiempo ordinario.

Felicidades a los que se llaman Mónica, Antusa, Cesáreo, David, Gebhardo, Guarino, Juan, Licerio, Narno, Poemeno o Pemón y Rufo.


Salmo

Señor, tú me sondeas y me conoces.


Evangelio de hoy

Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

EN aquel tiempo, Jesús dijo:
«¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que os parecéis a los sepulcros blanqueados! Por fuera tienen buena apariencia, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de podredumbre; lo mismo vosotros: por fuera parecéis justos, pero por dentro estáis repletos de hipocresía y crueldad.

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que edificáis sepulcros a los profetas y ornamentáis los mausoleos de los justos, diciendo: “Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos sido cómplices suyos en el asesinato de los profetas”! Con esto atestiguáis en vuestra contra, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. ¡Colmad también vosotros la medida de vuestros padres!».

Palabra del Señor.


Santa Mónica madre de san Agustín de Hipona, que, muy joven todavía, fue dada en matrimonio a Patricio, del que tuvo hijos, entre los cuales se cuenta a Agustín, por cuya conversión derramó abundantes lágrimas y oró mucho a Dios. Al tiempo de partir para África, ardiendo en deseos de la vida celestial, murió en la ciudad de Ostia del Tíber. (s. IV).

Santa Antusa mártir.

San Cesáreo de Arlés, obispo, que, después de haber llevado vida monástica en la isla de Lérins, recibió ese episcopado en contra de sus deseos. Preparó y reunió sermones apropiados para las festividades que los presbíteros debían leer con objeto de instruir al pueblo y escribió también reglas de vida, tanto para hombres como para religiosas, para dirigir la vida monástica. (s. VI).

San David Lewis, presbítero de la Compañía de Jesús y mártir, que, ordenado sacerdote en Roma, celebró ocultamente los sacramentos en su patria durante más de treinta años y prestó ayuda a los pobres, hasta que en el reinado de Carlos II fue ahorcado por ser sacerdote. (s. XVII).

San Gebhardo obispo de Constancia. En el monasterio de Peterhausen, que él había fundado, en Suabia. (s. X).

San Guarino de Sión, obispo de Sión, que, siendo monje de Molesmes en tiempos de san Roberto, fundó este cenobio, que dirigió santamente y agregó a la Orden del Císter. (s. XII).

San Juan obispo de Pavía (s. IX).

San Licerio de Couserans, obispo, que, oriundo de Hispania, fue discípulo de san Fausto de Riez y con sus oraciones libró a la ciudad de ser destruida por los visigodos (s. VI).

San Narno de Bérgamo, que es considerado primer obispo de la ciudad (s. IV).

San Poemeno o Pemón de Tebaida, abad, tenido en suma consideración entre los anacoretas y del que se refieren muchas máximas llenas de sabiduría (s. IV/V).

San Rufo de Capua, mártir (s. III/IV).

- Publicidad -
spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
spot_img
spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

MÁS NOTICIAS

Santoral del 27 de agosto. Mónica, Antusa, Cesáreo, David, Gebhardo, Guarino, Juan, Licerio, Narno, Poemeno o Pemón y Rufo.

- Publicidad -

27 de agosto. Mes dedicado a la devoción al Inmaculado Corazón de María. Miércoles de la XXI semana del tiempo ordinario.

Felicidades a los que se llaman Mónica, Antusa, Cesáreo, David, Gebhardo, Guarino, Juan, Licerio, Narno, Poemeno o Pemón y Rufo.


Salmo

Señor, tú me sondeas y me conoces.


Evangelio de hoy

Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

EN aquel tiempo, Jesús dijo:
«¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que os parecéis a los sepulcros blanqueados! Por fuera tienen buena apariencia, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de podredumbre; lo mismo vosotros: por fuera parecéis justos, pero por dentro estáis repletos de hipocresía y crueldad.

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que edificáis sepulcros a los profetas y ornamentáis los mausoleos de los justos, diciendo: “Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos sido cómplices suyos en el asesinato de los profetas”! Con esto atestiguáis en vuestra contra, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. ¡Colmad también vosotros la medida de vuestros padres!».

Palabra del Señor.


Santa Mónica madre de san Agustín de Hipona, que, muy joven todavía, fue dada en matrimonio a Patricio, del que tuvo hijos, entre los cuales se cuenta a Agustín, por cuya conversión derramó abundantes lágrimas y oró mucho a Dios. Al tiempo de partir para África, ardiendo en deseos de la vida celestial, murió en la ciudad de Ostia del Tíber. (s. IV).

Santa Antusa mártir.

San Cesáreo de Arlés, obispo, que, después de haber llevado vida monástica en la isla de Lérins, recibió ese episcopado en contra de sus deseos. Preparó y reunió sermones apropiados para las festividades que los presbíteros debían leer con objeto de instruir al pueblo y escribió también reglas de vida, tanto para hombres como para religiosas, para dirigir la vida monástica. (s. VI).

San David Lewis, presbítero de la Compañía de Jesús y mártir, que, ordenado sacerdote en Roma, celebró ocultamente los sacramentos en su patria durante más de treinta años y prestó ayuda a los pobres, hasta que en el reinado de Carlos II fue ahorcado por ser sacerdote. (s. XVII).

San Gebhardo obispo de Constancia. En el monasterio de Peterhausen, que él había fundado, en Suabia. (s. X).

San Guarino de Sión, obispo de Sión, que, siendo monje de Molesmes en tiempos de san Roberto, fundó este cenobio, que dirigió santamente y agregó a la Orden del Císter. (s. XII).

San Juan obispo de Pavía (s. IX).

San Licerio de Couserans, obispo, que, oriundo de Hispania, fue discípulo de san Fausto de Riez y con sus oraciones libró a la ciudad de ser destruida por los visigodos (s. VI).

San Narno de Bérgamo, que es considerado primer obispo de la ciudad (s. IV).

San Poemeno o Pemón de Tebaida, abad, tenido en suma consideración entre los anacoretas y del que se refieren muchas máximas llenas de sabiduría (s. IV/V).

San Rufo de Capua, mártir (s. III/IV).

- Publicidad -

spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

MÁS NOTICIAS

client-image