27 de julio. Mes de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo. XVII Domingo del Tiempo Ordinario, hoy es día de precepto, hay que ir a Misa.
Felicidades a los que se llaman Cucufate, Natalia, Simeón, Antusa, Celestino, Desiderato, Eclesio, Hermipo, Hermócrates, Hermolao, Juliana, Liliosa, Jorge, Aurelio, Sabigótona, Félix, Pantaleón, Semproniana y Urso.
Salmo
Cuando te invoqué, me escuchaste, Señor.
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Lucas (11,1-13):
UNA vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo:
«Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos».
Él les dijo:
«Cuando oréis, decid: “Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan cotidiano, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe, y no nos dejes caer en tentación”».
Y les dijo:
«Suponed que alguno de vosotros tiene un amigo, y viene durante la medianoche y le dice:
“Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle”; y, desde dentro, aquel le responde:
“No me molestes; la puerta ya está cerrada; mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos”; os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por su importunidad se levantará y le dará cuanto necesite.
Pues yo os digo a vosotros: pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, y el que busca halla, y al que llama se le abre.
¿Qué padre entre vosotros, si su hijo le pide un pez, le dará una serpiente en lugar del pez? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión?
Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que le piden?».
Palabra del Señor
San Cucufate (san Cugat en catalán) Según una tradición antiquísima, documentada ya en el siglo IV, San Cucufato y San Félix eran misioneros (posiblemente diáconos) de la Iglesia de Cartago (Túnez) que llegaron a Barcelona a finales del siglo III para proclamar la buena nueva del evangelio. San Cucufato desarrolló su labor evangélica en Barcelona y alrededores y falleció mártir en el Castrum Octavianum (hoy Sant Cugat del Vallés) en el 304. (s. IV).
Santa Natalia de Córdoba. Joven cordobesa mártir del Islam. (s. IX).
San Simeón, monje, que durante muchos años vivió sobre una columna, por lo que recibió el sobrenombre de “Estilita”, y cuya vida y trato con todos fueron admirables. (s. V).
Santa Antusa de Mantinea, monja, que, siendo emperador Constantino Coprónimo, por defender el culto de las sagradas imágenes, después de sufrir la pena de los azotes fue desterrada, pero vuelta a la patria, murió en paz (s. VIII).
San Celestino I papa, que se preocupó de que la Iglesia se mantuviese en la verdadera fe y ampliase sus límites, instituyó el episcopado en Gran Bretaña e Irlanda y promovió la celebración del Concilio de Éfeso, en el que se condenó a Nestorio y se saludó a María como Madre de Dios. (s. V).
San Desiderato de Besançon, que se cree fue obispo de Besançon (s. V).
San Eclesio de Ravena, obispo, que compartió con el papa san Juan I los atroces sufrimientos causados por el rey Teodorico, sobreviviendo tan sólo él y consiguiendo que su Iglesia adquiriese nuevo esplendor (s. VI).
Santos Hermipo, Hermócrates y Hermolao de Nicomedia, mártires. (s. IV)
Santa Juliana y santa Semproniana de Iluro, mártires.
Santa Liliosa de Córdoba, santos mártires Jorge, diácono y monje originario de Siria, Aurelio y Sabigótona, esposos, y Félix y Liliosa, esposos también, que en la persecución desencadenada por los sarracenos, deseando dar testimonio de su fe cristiana, no cesaron de alabar a Cristo en la cárcel, donde fueron finalmente decapitados.
San Pantaleón (o Pantalaimón) de Nicomedia, mártir, venerado en Oriente como médico que ejercía su arte sin retribución alguna (s. IV).
San Urso de Loches, abad, padre de muchos cenobios, célebre por su abstinencia y sus virtudes (s. V/VI).



























