Santoral del 27 de septiembre. Vicente, Bonfilio, Cayo, Elzearo, Florentino e Hiltrudis.

    27 de Septiembre. Mes dedicado al arcángel san Miguel y a la Biblia.  XXVI Domingo del Tiempo Ordinario, hoy hay que ir a Misa.

    Felicidades a los que se llaman Vicente, Bonfilio, Cayo, Elzearo, Florentino e Hiltrudis.


    Salmo

    Recuerda, Señor, que tu misericordia es eterna


    Evangelio de hoy

    Lectura del santo evangelio según san Mateo (21,28-32):

    En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo: «Hijo, ve hoy a trabajar en la viña.» Él le contestó: «No quiero.» Pero después recapacitó y fue. Se acercó al segundo y le dijo lo mismo. Él le contestó: «Voy, señor.» Pero no fue. ¿Quién de los dos hizo lo que quería el padre?»
    Contestaron: «El primero.»
    Jesús les dijo: «Os aseguro que los publicanos y las prostitutas os llevan la delantera en el camino del reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros enseñándoos el camino de la justicia, y no le creísteis; en cambio, los publicanos y prostitutas le creyeron. Y, aun después de ver esto, vosotros no recapacitasteis ni le creísteis.»

    Palabra del Señor


    San Vicente Paúl, presbítero, que lleno de espíritu sacerdotal y entregado en París al servicio de los pobres, veía el rostro del Señor en cada persona doliente. Fundó la Congregación de la Misión (Paúles), al modo de la primitiva Iglesia, para formar santamente al clero y subvenir a los necesitados, y con la cooperación de santa Luisa de Marillac, fundó también la Congregación de Hijas de la Caridad. (s. XVII).

    San Bonfilio de Fara, que, siendo obispo de Foligno, estuvo diez años en Tierra Santa y, al regresar a Italia, se retiró al monasterio de Storaco, del que había sido abad, muriendo finalmente en soledad (s. XII).

    San Cayo de Milán, obispo (s. III).

    San Elzearo de Sabran, conde de Arian, que viviendo la virginidad y todas las virtudes con su esposa, la beata Delfina, murió en la flor de la edad. (s. XIV).

    San Florentino de Sedunum, que, según la tradición, fue degollado por los vándalos juntamente con san Hilario (s. V).

    Santa Hiltrudis de Liesse, virgen, que vivió piadosamente retirada con su hermano Guntando, abad (s. IX).