29 de julio. Mes de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo. Martes de la XVII Semana del Tiempo Ordinario
Felicidades a los que se llaman Marta, Calínico, Félix, Guillermo, Lupo, Olav, Próspero y Serafina.
Salmo
El Señor es compasivo y misericordioso
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,36-43):
En aquel tiempo, Jesús dejó a la gente y se fue a casa.
Los discípulos se le acercaron a decirle: «Acláranos la parábola de la cizaña en el campo.»
Él les contestó: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los segadores los ángeles. Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será al fin del tiempo: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y arrancarán de su reino a todos los corruptores y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga.»
Palabra del Señor
Santa Marta de Betania, que recibió en su casa de Betania, cerca de Jerusalén, a Jesús, el Señor, y muerto su hermano Lázaro, proclamó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo, que has venido al mundo» (s. I).
San Calínico de Gangra, mártir (s. II/III).
San Félix de Roma, mártir (s. III/IV).
San Guillermo Pinchón, obispo, que se preocupó de que se construyese la iglesia catedral y brilló por su benignidad y sencillez, teniendo que sufrir muchas vejaciones y el destierro por defender con decisión y fortaleza a sus ovejas y los derechos de la Iglesia. (s. XIII).
San Lupo de Troyes, obispo, que con san Germán de Auxerre fue a Bretaña para luchar contra la herejía de los pelagianos, defendió después con la oración a su ciudad del furor de Atila y, habiendo ejercido de modo admirable el sacerdocio durante cincuenta años, descansó en paz (s. V).
San Olav de Noruega, mártir, que siendo rey de su pueblo, lo liberó de la idolatría y propagó con gran diligencia la fe cristiana que había conocido en Inglaterra, pero finalmente, atacado por sus enemigos, murió asesinado. (s. XI).
San Próspero de Orleans, obispo (s. V).
Santa Serafina de Galicia, convertida a la fe por el apóstol Santiago, Galicia, (s. I).





























