Santoral del 3 de octubre. Borja, Francisco, Cándida, Cipriano, Dionisio, Gerardo, Hesiquio, Maximiano y Virila

    3 de octubre. Mes dedicado al Santo Rosario.Sábado de la XXVI Semana del Tiempo Ordinario.

    Felicidades a los que se llaman: Borja, Francisco, Cándida, Cipriano, Dionisio, Gerardo, Hesiquio, Maximiano y Virila.


    Salmo

     Haz brillar, Señor, tu rostro sobre tu siervo


    Evangelio de hoy

    Lectura del santo evangelio según san Lucas (10,17-24):

    En aquel tiempo, los setenta y dos volvieron muy contentos y dijeron a Jesús: «Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre.»
    Él les contestó: «Veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Mirad: os he dado potestad para pisotear serpientes y escorpiones y todo el ejército del enemigo. Y no os hará daño alguno. Sin embargo, no estéis alegres porque se os someten los espíritus; estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo.»
    En aquel momento, lleno de la alegría del Espíritu Santo, exclamó: «Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos, y las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, porque así te ha parecido bien. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo, sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiere revelar.»
    Y volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte: «¡Dichosos los ojos que ven lo que vosotros veis! Porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que veis vosotros, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron.»

    Palabra del Señor


    San Francisco de Borja (s. XVI)

    En Roma, san Francisco de Borja, presbítero, que, muerta su mujer, con quien había tenido ocho hijos, ingresó en la Compañía de Jesús y, pese a que abdicó de las dignidades del mundo y recusó las de la Iglesia, fue elegido prepósito general, siendo memorable por su austeridad de vida y oración.

    Santa Cándida de Roma

    En Roma, en el cementerio de Ponciano, en la vía Portuense, santa Cándida, mártir (s. inc.).

    San Cipriano de Toulon

    En Toulon, en la Provenza, de la Galia, san Cipriano, obispo, discípulo de san Cesáreo de Arlés, que defendió en varios sínodos la fe ortodoxa sobre la gracia, enseñando que nadie puede llegar a lo divino si antes no ha sido llamado por la gracia de Dios (c. 543).

    San Dionisio Areopagita

    Conmemoración de san Dionisio Areopagita, que se adhirió a Cristo al escuchar al apóstol san Pablo hablando ante el Areópago, y fue primer obispo de Atenas (s. I).

    San Gerardo de Namur

    En la región de Namur, en Lotaringia, san Gerardo, primer abad del monasterio de Brogne, que él mismo había fundado. Trabajó para instaurar la disciplina monástica en Flandes y Lotaringia, y ayudó a muchos monasterios a recuperar la observancia primitiva.

    San Maximiano de Bagai

    Conmemoración de san Maximiano, obispo de Bagai, en Numidia, que, apaleado repetidas veces por los herejes, fue precipitado desde lo alto de una torre, dejándolo por muerto, pero recogido por unos transeúntes, se recuperó y no dejó de luchar por la fe católica (c. 410).

    San Virila de Navarra

    En el monasterio de San Salvador de Leyre, en Navarra, memoria de san Virila, abad (s. X).