Santoral del 3 de septiembre. Gregorio, Aigulfo, Aristeo, Auxano, Basilisa, Crodogango, Febe, Macanisio, Mansueto, Marino, Rimagilo, Sandalio y Vitaliano.

    3 de octubre. Mes de la biblia.  Jueves de la XXII Semana del Tiempo Ordinario.

    Felicidades a los que se llaman, Francisco, Borja, Cándida, Cipriano, Dionisio, Gerardo, Hesiquio, Maximiano y Virila (masculino)


    Salmo

    Del Señor es la tierra y cuanto la llena


    Evangelio de hoy

    Lectura del santo evangelio según san Lucas (5,1-11):

    En aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret. Vio dos barcas que estaban junto a la orilla; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.
    Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: «Rema mar adentro, y echad las redes para pescar.»
    Simón contestó: «Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes.»
    Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande que reventaba la red. Hicieron señas a lo socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían.
    Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús diciendo: «Apártate de mí, Señor, que soy un pecador.»
    Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.
    Jesús dijo a Simón: «No temas; desde ahora serás pescador de hombres.»
    Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.

    Palabra del Señor


    San Gregorio I Magno papa, Gregorio el Grande o Gregorio I, papa y doctor de la Iglesia, que siendo monje ejerció ya de legado pontificio en Constantinopla y después, en tal día, fue elegido Romano Pontífice. Arregló problemas temporales y, como siervo de los siervos, atendió a los cuidados espirituales, mostrándose como verdadero pastor en el gobierno de la Iglesia, ayudando sobre manera a los necesitados, fomentando la vida monástica y propagando y reafirmando la fe por doquier, para lo cual escribió muchas y célebres obras sobre temas morales y pastorales. (s. VII).

    San Aigulfo, abad, y compañeros, monjes, que, según tradición, sufrieron el martirio durante una incursión sarracena (s. VII).

    San Aristeo obispo.

    San Auxano de Milán (s. VI).

    Santa Basilisa de Nicomedia, virgen y mártir (s. IV).

    San Crodogango de Sées, obispo y mártir (s. VIII).

    Santa Febe de Corinto, sierva del Señor entre los fieles de Cencreas (Corinto), que atendió a san Pablo y a otros muchos, según escribe el propio apóstol en la carta a los Romanos [16, 1-2]. (s. I).

    San Macanisio de Irlanda obispo. (s. VI).

    San Mansueto de Toul, primer obispo de esta ciudad (s. IV).

    San Marino de Titano, diácono y anacoreta, portador al pueblo gentil del Evangelio y de la libertad de Cristo (s. IV/V).

    San Rimagilo de Stavelot, obispo y abad, quien, además del monasterio de Solignac, en Limoges, fundó otros dos: el de Stavelot y el de Malmedy, en la soledad boscosa de las Árdenas (s. VII).

    San Sandalio de Córdoba, mártir (s. IV).

    San Vitaliano de Caudium, obispo (s. VII).