Santoral del 4 de abril. Benito, Agatópodo, Teódulo, Pedro y Platón.

    4 de abril. Jueves de la Octava de Pascua.

    Celebramos la onomástica de los bautizados como Benito, Agatópodo, Teódulo, Pedro y Platón.

    Salmo: Señor, dueño nuestro ¡que admirable es tu nombre en toda la tierra!

    Lectura del santo evangelio según san Lucas (24,35-48):

    EN aquel tiempo, los discípulos de Jesús contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.
    Estaban hablando de estas cosas, cuando él se presentó en medio de ellos y les dice:
    «Paz a vosotros».
    Pero ellos, aterrorizados y llenos de miedo, creían ver un espíritu.
    Y él les dijo:
    «¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro corazón? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un espíritu no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo».
    Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Pero como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo:
    «¿Tenéis ahí algo de comer?».
    Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos.
    Y les dijo:
    «Esto es lo que os dije mientras estaba con vosotros: que era necesario que se cumpliera todo lo escrito en la Ley de Moisés y en los Profetas y Salmos acerca de mí».
    Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras.
    Y les dijo:
    «Así está escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se proclamará la conversión para el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto».

    Palabra del Señor

    San Benito Massarari en Palermo, denominado el “Negro” por el color de su piel, fue primero eremita, y entró después en la Orden de los Hermanos Menores, mostrándose humilde en todo y siempre lleno de fe en la divina Providencia. (s. XVI)

    San Agatópodo diácono y san Teódulo lector mártires, a causa de su confesión de la fe cristiana, en tiempo del emperador Maximiano, y por mandato del prefecto Faustino, fueron arrojados al mar con una piedra atada al cuello (s. IV).

    San Pedro obispo de Poitiers que favoreció los comienzos de la Orden de Fontevrault y, removido injustamente de la sede, falleció exiliado en Chauvigny. (s. XII)

    San Platón de Constantinopla abad (hegúmeno), que durante muchos años luchó con ánimo invencible contra los destructores de las sagradas imágenes y, con su sobrino Teodoro, organizó el célebre monasterio de Studión. (s. IX)