Santoral del 4 de agosto. Juan María, Rubén, Aristarco, Eleuterio, Eufronio, Ia, Jacinto, Onofre y Rainero.

    4 de agosto. Mes dedicado a la devoción del Inmaculado Corazón de María. Hoy tenemos que felicitar a todos los sacerdotes y en especial a nuestros párrocos Juan Pedro y Rafael porque es el día de su patrón, san Juan María Vianney, el santo cura de Ars. Martes de la XVIII Semana del Tiempo Ordinario.

    Felicidades a los que se llaman Juan María, Rubén, Aristarco, Eleuterio, Eufronio, Ia, Jacinto, Onofre y Rainero.


    Salmo

    El Señor reconstruyó Sión, y apareció en su gloria


    Evangelio de hoy

    Lectura del santo evangelio según san Mateo (14,22-36):

    Después que la gente se hubo saciado, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Y, después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba allí solo. Mientras tanto, la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. De madrugada se les acercó Jesús, andando sobre el agua. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, pensando que era un fantasma.
    Jesús les dijo en seguida: «¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!»
    Pedro le contestó: «Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre el agua.»
    Él le dijo: «Ven.»
    Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua, acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó: «Señor, sálvame.»
    En seguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: «¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado?» En cuanto subieron a la barca, amainó el viento.
    Los de la barca se postraron ante él, diciendo: «Realmente eres Hijo de Dios.»
    Terminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret. Y los hombres de aquel lugar, apenas lo reconocieron, pregonaron la noticia por toda aquella comarca y trajeron donde él a todos los enfermos. Le pedían tocar siquiera la orla de su manto, y cuantos la tocaron quedaron curados.

    Palabra del Señor


    San Juan María Vianney, Cura de Ars
    Juan María Bautista Vianney (a veces escrito Juan Vianey), el Santo Cura de Ars. Es patrón de los sacerdotes; ejemplo de virtud, confesor, promotor de la Eucaristía y de la devoción Mariana. Nació cerca de Lyon el año 1786. Tuvo que superar muchas dificultades para llegar por fin a ordenarse sacerdote. Se le confió la parroquia de Ars, en la diócesis de Belley, y el santo, con una activa predicación, con la mortificación, la oración y la caridad, la gobernó, y promovió de un modo admirable su adelanto espiritual. Estaba dotado de unas cualidades extraordinarias como confesor, lo cual hacía que los fieles acudiesen a él de todas partes, para escuchar sus santos consejos. Murió el año 1859.

    San Rubén, estilita. Santo ermitaño que redujo su espacio vital a la peana de una columna.

    San Aristarco, que fue discípulo de san Pablo, fiel compañero en sus viajes y prisionero con él en Roma (s. I).

    San Eleuterio de Tarsia, mártir (s. IV).

    San Eufronio de Tours, obispo, que participó en varios concilios, reparó muchas iglesias en la ciudad, erigió parroquias en las aldeas y promovió con gran cuidado la veneración de la Santa Cruz. (s. VI).

    Santa Ia, mártir durante el reinado de Sapor II. (s. VII).

    San Jacinto de Roma, mártir (s. III/IV).

    San Onofre eremita, eremita, insigne por sus ayunos y por la austeridad de vida. (s. X).

    San Rainero de Split, obispo y mártir. Fue primeramente monje y después sobrellevó grandes sufrimientos por defender los derechos de la Iglesia en la sede episcopal de Cagli, y posteriormente murió apedreado en la de Split. (s. XII).