4 de febrero. Mes dedicado a la Sagrada Familia. Miércoles de la IV Semana del Tiempo Ordinario.
Hoy enviamos nuestras felicitaciones a los bautizados como: Gilberto, Juana, Aventino, Eutiquio, Fileas, Filoromo, Gémino, Isidoro, José, Juan, Nicolás, Rabano y Remberto.
Salmo
Perdona, Señor, mi culpa y mi pecado
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Marcos (6,1-6):
En aquel tiempo, fue Jesús a su pueblo en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada: «¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es ésa que le han enseñado? ¿Y esos milagros de sus manos? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón? Y sus hermanas ¿no viven con nosotros aquí?»
Y esto les resultaba escandaloso. Jesús les decía: «No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa.»
No pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se extrañó de su falta de fe. Y recorría los pueblos de alrededor enseñando.
Palabra del Señor
San Gilberto de Sempringham presbítero, que fundó, con la aprobación del papa Eugenio III, una Orden monástica, en la que impuso una doble disciplina: la Regla de san Benito para las monjas y la de san Agustín para los clérigos. (s. XII)
Santa Juana de Valois que siendo reina de Francia, al ser declarado nulo su matrimonio con Luis XII se dedicó a servir a Dios, cultivando una especial piedad hacia la Santa Cruz y fundando la Orden de la Santísima Anunciación de la Santa Virgen María. (s. XVI)
San Aventino de Chartres obispo, que había ocupado la mencionada sede de Chartres. (s. VI)
San Aventino de Troyes que fue servidor de san Lupo, obispo. (s. VI)
San Eutiquio de Roma mártir, que durante mucho tiempo fue castigado con insomnio y hambre y, finalmente, arrojado a una profunda cavidad. Con su fe en Cristo venció la crueldad del tirano.
San Fileas de obispo de Thmuis y san Filoromo de Alejandría, tribuno militar, que durante la persecución bajo el emperador Diocleciano, no pudiendo ser persuadidos por deudos y amigos a pensar en sí mismos, obtuvieron del Señor la palma del martirio al ser degollados (s. IV)
San Gémino confesor mártir
San Isidoro de Pelusio (Egipto) presbítero, hombre de profunda doctrina, que, despreciando el mundo y las riquezas, trató de imitar la vida de san Juan Bautista en el desierto, vistiendo el hábito monástico. (s. V)
San José de Leonessa presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, que en Constantinopla sostuvo en su fe a los cristianos cautivos y, habiendo sufrido grandes tribulaciones por haber predicado el Evangelio incluso en el palacio del Sultán, regresó a su patria y se distinguió por atender a los pobres. (s. XVII)
San Juan de Brito presbítero de la Compañía de Jesús y mártir, que después de convertir a muchos a la fe por el hecho de haber abrazado la vida y las costumbres de los ascetas malabares (actual India), terminó su vida con un glorioso martirio. (s. XVII)
San Nicolás Estudita monje, que fue exiliado de Constantinopla repetidas veces por defender el culto de las santas imágenes y terminó sus días como hegúmeno del monasterio de Estudion. (s. IX)
San Rabano “Mauro” obispo, que siendo monje de Fulda, fue elevado a la sede de Maguncia, y hombre docto en ciencia y elocuente en el hablar, nunca dejó de llevar a cabo todo lo que pudiese redundar a mayor gloria de Dios. (s. IX)
San Remberto obispo




