4 de junio. Mes del Sagrado Corazón de Jesús. Jueves de la IX Semana del Tiempo Ordinario
Felicidades a los que se llaman, Noemí, Ruth, Francisco, Gualtero (Walter, hoy sería el santo de Walt Disney), Metrófano, Nicolás, Trano, Optato, Petroc y Quirino.
Salmo
Señor, enséñame tus caminos
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Marcos (12,28b-34):
En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: «¿Qué mandamiento es el primero de todos?»
Respondió Jesús: «El primero es: «Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser.» El segundo es éste: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo.» No hay mandamiento mayor que éstos.»
El escriba replicó: «Muy bien, Maestro, tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios.»
Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: «No estás lejos del reino de Dios.»
Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.
Palabra del Señor
Santas Noemí y Ruth, personajes del Antiguo Testamento. Por una carestía la familia de Noemí se vio obligada a emigrar a Moab, allí se quedó viuda y sus hijos se casaron con dos extranjeras moabitas: Orpá y Ruth. Al poco tiempo también quedaron viudas y Noemí decidió regresar a Judá. Las dos nueras viudas iniciaron el viaje de regreso con ella, pero Noemí les recomendó que se volvieran y se casaran en su propia tierra, pues ella misma se había hecho “demasiado vieja para llegar a pertenecer a un esposo”, de modo que no podía tener más hijos con quienes ellas pudieran casarse. Orpá se volvió, pero Rut permaneció con Noemí por amor a ella y a su Dios, Jehová.
San Francisco Caracciolo presbítero, fundador de la Congregación de Clérigos Regulares Menores, que amó de modo admirable a Dios y al próximo. (s. XVII).
San Gualtero de Servigliano abad del monasterio de este lugar. (s. XIII)
San Metrófano obispo de Bizancio, que consagró al Señor la Nueva Roma. (s. IV).
Santos Nicolás y Trano, eremitas (s. XII).
San Optato de Milevi obispo, en cuyos escritos trató sobre la universalidad de la Iglesia, la necesidad de la íntima unidad de los cristianos y los errores cometidos por los donatistas (s. IV).
San Petroc de Cornualles abad, originario de Gales. (s. VI).
San Quirino obispo de Sisak mártir, que bajo el emperador Galerio fue arrojado a un río con una rueda de molino atada al cuello. (s. IV).





























