5 de julio. Mes de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo. XIV Domingo del Tiempo Ordinario, hoy hay que ir a misa.
Felicidades a los que se llaman Antonio María, Agatón, Atanasio, Ciprila, Domicio, Esteban, Marta, Numeriano, Tomás y Trifina.
Salmo
Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Mateo (11,25-30):
En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»
Palabra del Señor
San Antonio María Zaccaría, presbítero, fundador de la Congregación de los Clérigos Regulares de San Pablo o Barnabitas, para la reforma de las costumbres de los fieles cristianos, y de las Hermanas Angélicas de San Pablo. Voló al encuentro del Salvador en Cremona, ciudad de la Lombardía. (s. XVI).
San Agatón y Trifina de Sicilia mártires.
San Atanasio de Athos, hegúmeno, humilde y pacífico, que estableció la vida cenobítica en la Gran Laura (s. XI).
San Atanasio de Jerusalén, diácono de la iglesia de la Santa Resurrección y mártir, que fue atrozmente atormentado por el monje hereje Teodosio por reprobarle su impiedad y por haber defendido el Concilio de Calcedonia contra quienes lo impugnaban (s. V).
Santa Ciprila de Cirene, mártir, la cual, según cuenta la tradición, durante la persecución bajo Diocleciano retuvo en sus manos durante mucho tiempo carbones ardiendo junto con el incienso, para que no pareciese, si los tiraba, que ofrecía culto a los dioses, y despedazados luego cruelmente sus miembros, su alma, decorada con su sangre, voló al encuentro del Esposo (s. IV).
San Domicio el Médico, eremita en el monte Quros, de Armenia (s. V).
San Esteban de Nicea, obispo y mártir (s. I).
Santa Marta de Siria, madre de san Simeón Estilita el Joven. (s. VI).
San Numeriano arzobispo de Tréveris (Alemania),(s. VII).
Santo Tomás de Terreto, abad (s. XI).






