8 de abril. Anunciación del Señor. Martes de la II Semana de Pascua.
Felicitamos a los bautizados como: Dionisio (dos santos), Julia, Abago, Amancio, Asíncrito (así escrito, precisamente), Flegón y Herodión.
Salmo: Dichosos los que se refugian en ti, Señor.
Lectura del santo evangelio según san Juan (3,1-8):
HABÍA un hombre del grupo de los fariseos llamado Nicodemo, jefe judío. Este fue a ver a Jesús de noche y le dijo:
«Rabí, sabemos que has venido de parte de Dios, como maestro; porque nadie puede hacer los signos que tú haces si Dios no está con él».
Jesús le contestó:
«En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios».
Nicodemo le pregunta:
«¿Cómo puede nacer un hombre siendo viejo? ¿Acaso puede por segunda vez entrar en el vientre de su madre y nacer?».
Jesús le contestó:
«En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es espíritu. No te extrañes de que te haya dicho: “Tenéis que nacer de nuevo”; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabemos de dónde viene ni adónde va. Así es todo lo que ha nacido del Espíritu».
Palabra del Señor
San Dionisio obispo de Corinto el cual, dotado de admirable conocimiento de la palabra de Dios, no sólo enseñó con la predicación a los fieles de su ciudad y de su provincia, sino también a los obispos de otras ciudades y provincias mediante sus cartas. (s. II)
Santa María Rosa Julia Billiart virgen, que, para asegurar la educación de las jóvenes, fundó el Instituto de Santa María y propagó la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. (s. XIX)
San Agabo profeta, que, según atestiguan los Hechos de los apóstoles, movido por el Espíritu Santo anunció una gran hambre sobre toda la tierra, así como las dificultades que san Pablo habría de soportar de los gentiles (s. I)
San Amancio de Como obispo, que fue el tercero en la cátedra de esta Iglesia y fundó la basílica de los Apóstoles. (s. V)
Santos Herodión, Asíncrito y Flegón a los que el apóstol san Pablo saluda en la Carta a los romanos (s. I)
San Dionisio de Alejandría obispo, varón de gran erudición, preclaro por su confesión de la fe y por la diversidad de sufrimientos y tormentos, descansando como confesor de la fe, ya anciano, en tiempo de los emperadores Valeriano y Galieno (s. III)




