Santoral del 9 de abril de 2024. Casilda, Acacio, Aldegundis, Valdetrudis, Demetrio, Eupsiquio, Gauquerio, Hugo, Liborio y Máximo.

    9 de abril. Martes de la II Semana de Pascua.

    Celebramos la onomástica de: Casilda, Acacio, Aldegundis, Valdetrudis, Demetrio, Eupsiquio, Gauquerio, Hugo, Liborio y Máximo.

    Salmo: El Señor reina, vestido de majestad.

    Lectura del santo evangelio según san Juan (3,5a.7b-15):

    EN aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo:
    «Tenéis que nacer de nuevo; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu».
    Nicodemo le preguntó:
    «¿Cómo puede suceder eso?».
    Le contestó Jesús:
    «¿Tú eres maestro en Israel, y no lo entiendes? En verdad, en verdad te digo: hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero no recibís nuestro testimonio. Si os hablo de las cosas terrenas y no me creéis, ¿cómo creeréis si os hablo de las cosas celestiales? Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre.
    Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna».

    Palabra del Señor

    Santa Casilda de Toledo virgen, nacida mahometana, ayudó con misericordia a los cristianos detenidos en la cárcel y después, ya cristiana, vivió como eremita. (s. IX)

    San Acacio de Mesopotamia obispo, que, para redimir a unos persas cautivos y sometidos a crueles torturas, interesó al clero y vendió a los romanos los vasos sagrados de la Iglesia (s. V)

    Santa Aldegundis abadesa y santa Valdetrudis su hermana siendo esposa de san Vicente Madelgario y madre de cuatro santos, a semejanza de su marido se ofreció a Dios y recibió el hábito monástico en el cenobio fundado por ella misma. (s. VII)

    San Demetrio de Tesalónica mártir, muy venerado en todo el Oriente y, de modo especial, en la ciudad de Tesalónica (s. III/IV)

    San Eupsiquio mártir, que, por haber destruido el santuario de la diosa Fortuna, consumó su martirio bajo el emperador Juliano el Apóstata (s. IV).

    San Gauquerio canónigo regular, que fue para el clero ejemplo de vida en común y de celo por las almas. (s. XII)

    San Hugo obispo de Rouen, el cual gobernó a la vez el monasterio de Fontenelle y las iglesias de París y Bayeux, y finalmente, renunciando a estos cargos, estuvo al frente del monasterio de Jumièges. (s. VIII)

    San Liborio obispo en la ciudad de los cenomanos (hoy Le Mans), en la Galia Lugdunense. (s. IV)

    San Máximo de Alejandría obispo, que, siendo presbítero, compartió el exilio y la confesión de la fe con el obispo san Dionisio, al que después sucedió. (s. III)