SOCUÉLLAMOS| 2 de noviembre de 2026
El Cementerio Municipal de San Javier ha acogido esta mañana, a las 11:30 horas, la tradicional misa en Conmemoración de todos los Fieles Difuntos. Una climatología benigna, marcada por un ambiente soleado y agradable, ha favorecido la asistencia de una gran multitud de vecinos que se han acercado hasta el camposanto para honrar y recordar la memoria de sus seres queridos.
La eucaristía, de hondo calado emotivo por el entorno en el que se ha celebrado, ha estado oficiada por el párroco don Rafael Ruiz Mateos. Durante su homilía, el sacerdote ha querido transmitir un mensaje de consuelo y trascendencia a los asistentes, señalando que el cementerio, «un lugar apartado del pueblo en el que, como en un pequeño sacramento, reposan los restos de nuestros difuntos, es un lugar de esperanza, ya que nos habla de que la vida tiene una proyección hacia el futuro».
En esta misma línea de reflexión cristiana, don Rafael ha exhortado a los fieles a que esta certeza sirva de guía para el día a día: «Esa conclusión nos ha de hacer reflexionar sobre cómo tenemos que vivir los que aún peregrinamos por la tierra». Asimismo, ha destacado la importancia de la memoria agradecida hacia quienes nos precedieron, recordando que este enclave es «un lugar para hacer una oración de agradecimiento, ya que en él vemos las tumbas de muchas personas que nos han ayudado, enseñado, dado ejemplo y alentado».
El acto ha contado con una destacada presencia institucional por parte de miembros de la corporación municipal del Ayuntamiento de Socuéllamos, quienes han querido arropar a la ciudadanía en una de las fechas de mayor recogimiento del calendario local.
Una vez finalizado el oficio religioso, la mayor parte de los asistentes se han dispersado por los distintos patios y calles del recinto para visitar las sepulturas, nichos y columbarios de sus familiares, depositando flores y rezos conforme marca la arraigada tradición del Día de Difuntos.











