¿Esto va de eslóganes electorales? No. Va de cómo los partidos utilizan los eslóganes para manipular la decisión de votar y luego cambian descaradamente a la hora de gobernar.
¿Recuerdan el eslogan del Vox para las municipales? Efectivamente, era: “Tenemos un plan para Socuéllamos”. No sabíamos cuál era dicho plan porque hablaron poco durante la campaña y explicaron menos. Ahora ya sabemos qué pretendían: Tenemos un plan en Socuéllamos: colocarnos en el Ayuntamiento todos los que podamos y sacar unas paguitas, como ellos gustan decir cuando quieren despreciar las acciones políticas de los adversarios dirigidas a personas socialmente necesitadas. ¡Cuatro elegidos y cinco cobrando del ayuntamiento: todo un éxito de eficacia!
¿Y el PP? ¿Y la Alcaldesa? Nada, impasible el ademán, que dice esa canción tan facha (el “Cara al Sol”) que durante la dictadura nos cantaron (y muchas veces nos obligaron a cantar). El Partido Popular nos decía en su lema de campaña que ellos y su trabajo iban a estar “a la altura de un gran pueblo” y ya vamos viendo cómo se prestan a trabajar por él: obedientes y llevados de la mano de sus socios ultras.
Hablemos, porque viene a colación, de ese señor que tanto vocifera por las esquinas reales y mediáticas lo de: “acabaremos con los chiringuitos”. Sí, ese señor al que se conoce por su apellido: Abascal. ¡Joder, con que los chiringuitos se van a acabar! ¿Y el de Juanjo, en Socuéllamos? “Coordinador de concejalías y responsable de protocolo” (o algo así).
Pero, ¡tendrán cara (al sol y a la sombra)! No han sido capaces de darnos un programa mínimo de gobierno para que los ciudadanos sepamos a qué atenernos y podamos pedir explicaciones acerca de su acción de gobernanza y felicitarles o reprocharles sus iniciativas (yo, personalmente, se lo demandé públicamente a la alcaldesa en un artículo anterior y en el primer Pleno ordinario de la legislatura y ésta no supo que decir, solo que no había nada escondido; ni tampoco su lugarteniente, José Luis Romero; que dijo que bueno, que ya iría saliendo sobre la marcha).
¿Cómo van a coordinar las diferentes concejalías, si no tienen un plan de acción conjunta de gobierno marcado? ¿Qué van a protocolizar?
Quizá, ¿que la bandera arco iris no puede estar en el balcón del ayuntamiento? O, ¿qué se situarán, el equipo de gobierno, lejos de cualquier pancarta que rechace la violencia machista? O, a lo mejor, que ellos van a impedir las supuestas magníficas pagas a los inmigrantes menores no acompañados (“MENAS” para ellos) y a familias extranjeras, para que así se pueda pagar más a algunas personas necesitadas de Socuéllamos (vídeo de su campaña colgado por Vox). O ¿quiénes saludarían al Papa si viniera a Socuéllamos? O …
Y puestos a crear la figura de “Coordinador de concejalías”, ¿no saben que ésta es una función esencial de la propia alcaldesa? Está implícita en la Ley de Bases del Régimen Local, la que rige para la organización de los ayuntamientos; cuando enuncia las funciones del alcalde. Pero, claro, si coordinara ella, entonces pasarían dos cosas:
-No se podría crear el chiringuito y habría que inventarse otro para Juanjo. Y Vox ya ha tomado el ayuntamiento, como estamos viendo, por los puestos y por las responsabilidades de las concejalías y de las Comisiones que han cogido sus miembros y la alcaldesa asiente.
-La alcaldesa tendría que responsabilizarse, entonces, de esa función. Y parece que no quiere tanto tajo o no se ve capaz de hacerlo, o no la dejan, o se conforma con ser alcaldesa, o de todo un poco.
Yo aprecio enormemente a Conchi como persona y como tal le tengo un gran respeto y me precio de tener una buenísima relación con ella, y no querría ser irrespetuoso por nada del mundo; pero tiene una responsabilidad adquirida y tiene que cumplirla: es la alcaldesa y como tal tiene que ejercer. Y la sensación que nos transmite (por ahora) es que está de segundona y que titubea mucho a la hora de marcar el perfil que la ley le da como jefa y máxima responsable del Gobierno Local de Socuéllamos.
No es normal que Vox, el partido que está en minoría en el equipo de gobierno, haya tomado las responsabilidades más cruciales del ayuntamiento: Hacienda, Industria, los Servicios Sociales, Igualdad (¡madre mía, qué miedo!), Industria, … Y que, además, coordine la labor de las concejalías, desde fuera; misión, insisto, que junto a la tarea de organizar el área de personal es ineludible para una alcaldesa. ¡Y encima, Conchi está al 75 por ciento de dedicación! Y, sin embargo, el concejal de agricultura, por ejemplo, al 50 por ciento; como si las responsabilidades locales en esta materia fuesen tan esenciales: ¿Va a planificar este concejal un cuatrienio productor agrario al estilo soviético (en miniatura) o algo así por el estilo?
¿Creen que el Ayuntamiento de Socuéllamos no tiene entidad como para que la alcaldesa dedique a pleno todo su tiempo y energías? Nos dirá que le dedicará mucho tiempo de forma altruista; pero yo quisiera que lo hiciera comprometida de forma administrativa y legal: salario completo, pero desarrollo de las responsabilidades plenas, también. Y por ahí no parece que vayan los tiros, al menos por ahora.
Volvamos al pacto de gobierno y tiro de canción de nuevo: “¿Y lo que han acordado PP y Vox, p´a cuándo?” o, ¿es que no han acordado nada y van a actuar improvisando?
Si la Junta de Gobierno Local (y muy especialmente la alcaldesa), quiere respeto, tendrá que ganarlo ante los ciudadanos. Y este equipo nos está faltando al más elemental sentido del respeto si no se siente obligado (con la alcaldesa al frente), siquiera, a decirnos cuál es su plan de trabajo para Socuéllamos durante la legislatura.
Sus respectivos programas electorales (el de Vox era un conjunto de frasecillas sin ninguna precisión, pero el del PP era mucho más explícito), lógicamente, ya no se podrán aplicar al 100 por cien, puesto que PP y Vox están coaligados (aunque puede que sean capaces de decir que nos van a hacer un bonus y van a desarrollar totalmente los dos programas, en lugar de uno: “un dos por uno” ¡Todo es posible!).
Muchos ciudadanos queremos (y tenemos derecho a ello) saber qué proponen para “este gran pueblo” y a qué renuncian de sus respectivos programas y también si introducen algo inédito al actuar en tan dulce armonía como nos han hecho ver desde que el escrutinio apenas había terminado y ya celebraban públicamente su conjunción para el gobierno.
Toca hablar ya de ese otro señor bajado de Galicia para cambiar la faz política de España, y que ahora (después de lo acontecido en Castilla y León, en Valencia, en Canarias, en Extremadura o en Socuéllamos y tantos otros pueblos); ahora sí, ha caído en la cuenta de que lo más justo y democrático es que gobierne la lista más votada. ¡Tiene narices la cosa! ¿Cómo se puede defender algo y lo contrario, según nos interese? Y que como no le salga lo de gobernar España, con Vox (por ahora, no pinta bien), ya intuyo que nos va a dar cuatro años más de “gobierno ilegítimo” y otras matracas por el estilo.
Yo, sin embargo, aunque no me guste, pienso que lo que han hecho ambos partidos en Socuéllamos sí es democrático y justo (aunque con estilo político opaco y poco seductor; propio de quienes tienen a la democracia como un sistema bueno solo si beneficia a sus intereses y muy cuestionado cuando las cosas no salen según sus deseos).
Pero lo han hecho y ahora tienen que actuar con transparencia. Y, en consecuencia, tienen que exponer (la Ley no les obliga, pero la democracia sí) un programa de gobierno a la ciudadanía. Si no lo hacen (y es muy posible que así sea) habremos de pensar que “el plan para Socuéllamos”, “a la altura de un gran pueblo”, consistía en ser alcaldesa (sin más), ella; y en meter la cabeza en la cestita de las pagas (sin más), ellos dos. El resto, por ambos partidos, van de comparsas y harán lo que les manden o se irán a casa. ¡Ojalá y pronto tenga que escribir otro artículo diciendo que estaba equivocado porque hayan cumplido con sus obligaciones! Pero, creo, que va a ser que no.
Mientras tanto, la oposición anda muy callada. Está muy bien lo de conceder 100 días para que los gobernantes nuevos se aclimaten. Incluso, pienso yo, que sería muy bueno ofrecer toda la ayuda para que la transición del cambio sea amable y eficaz, pues se supone que todos queremos lo mejor para nuestro pueblo. Y eso no impide hablarnos (a los ciudadanos) sobre lo que está pasando en estos primeros movimientos de gestión. Pero veo a sus concejales muy atareados en labores socio-religiosas (procesiones, misas, actos medalleros, etcétera). ¡Lo de la ofrenda al Cristo con los tres representantes políticos juntos fue muy tierno; debieron sonar las trompetas celestiales! Espero que esa cercanía sea utilizada también para resolver las cuestiones municipales con diálogos constructivos, respeto y actitudes abiertas y no con descalificaciones, malos modos o insultos: el Cristo estará orgulloso de ellos y de ellas.
¡Anda! Iba a acabar ya y se me olvidaba: ¡a ver si estoy equivocado y el programa pactado no lo publican para no liarla parda cuando nos enterásemos de lo que pretenden desarrollar y no porque no sepan qué van a hacer!
Quizá, piensen que, poco a poco, colarán mejor algunas acciones políticas inconfesables, inmorales o impropias de estos tiempos; que pensábamos ya estaban felizmente superadas (como hemos visto en otros lugares con los mismos protagonistas políticos).
Una vez más, Conchi, como alcaldesa, es la máxima responsable de las acciones políticas del Gobierno Municipal y de que ese obligado programa se muestre a los ciudadanos y ciudadanas de este, efectivamente, buen pueblo, como todos los pueblos; donde (esperemos) que haya algo más que un plan y sí un buen programa político y, además, publicado.
Creo que es una persona honesta y se dará cuenta que nos debe una transparente explicación política escrita de lo que piensa hacer para estar a la altura de las gentes de este, por supuesto, gran pueblo.
¡Le deseo valor para hacerlo y sabiduría para gobernar!
El tiempo lo dirá.
David Gento




