Los otrora soporíferos soporíferos plenos del ayuntamiento se han convertido en auténticas sesiones de sofá y palomitas. El celebrado el pasado 26 de noviembre fue un buen ejemplo: casi cinco horas de debate que dejaron exhaustos a público y corporación, finalizando ya de madrugada.
Apàrte de los habituales cambios catastrales de caminos, el pleno arrancó con la toma de posesión de Job Moya Peraira, que regresa a la política local ocupando el puesto dejado por Elena García. Se aprobó también una modificación de la RPT municipal y la prórroga de varios contratos con Aquona.
La Declaración de Fiesta de Interés Turístico Regional para las fiestas de Manchavino fue uno de los momentos de consenso: todos los grupos destacaron el reconocimiento como un logro colectivo.
Se designó además al nuevo Juez de Paz sustituto.
Tras eso se pasó a las mociones sobre el agua y la basura. PP y Vox presentaron una propuesta para paralizar el canon DMA por fugas y otorgar una moratoria a los ayuntamientos para adecuar sus redes. Se habló de las importantes pérdidas en la red de Socuéllamos y del coste que supone para los vecinos, aunque se subrayó que la nueva concesión del servicio abrirá la puerta a solucionarlo. La moción salió adelante por unanimidad.
Muy distinto fue el clima con la propuesta del Grupo Socialista para revisar las liquidaciones del primer semestre de la tasa de basura. Ahí comenzó el 'rock and roll'. PSOE y PP–Vox cruzaron acusaciones sobre si el incremento era responsabilidad de Comsermancha o del propio Ayuntamiento.
La sesión volvió a elevar el tono con otra moción socialista para devolver competencias al Pleno que hasta este momento eran atribución de la Junta de Gobierno. Durante los últimos años viene siendo una constante que cada nuevo gobierno que ha comenzado su legislatura ha atribuido una serie de competencias especiales a la Junta de Gobierno en detrimento del Pleno Municipal con el argumento de una mayor agilidad en la toma de decisiones.
El grupo socialista, con el apoyo de la concejal no adscrita, defendió la medida como “una recuperación de transparencia y democracia”. El portavoz de Vox retó al PSOE y a la concejal no adscrita a “presentar una moción de censura y así poder asumir la totalidad del gobierno”. La concejal no adscrita respondió acusando al Ejecutivo de falta de transparencia, mientras la portavoz socialista reprochaba al equipo de gobierno su escasa voluntad de colaboración. Desde el PP se recordó la prepotencia con la que actuaba el PSOE en sus años de gobierno.
En ruegos y preguntas, un miembro de la Plataforma Stop Biometano reprochó al concejal de Agricultura, Jesús del Socorro, no haber aportado la información sobre nitratos que —según afirmó— había prometido. Tras responder, el concejal abandonó el pleno por un asunto personal, provocándose en ese momento un pequeño rifirrafe con una persona del público.
A continuación, Vanessa Sáez acusó al gobierno municipal de falta de implicación en los actos del 25N y criticó a la alcaldesa, Conchi Arenas, por “falta de coherencia” y por supeditarse a Vox. Arenas defendió que el Ayuntamiento sí realizó acciones: “lona en la fachada, iluminación y proyección de una película, etc”.
La portavoz socialista se hizo eco de la salida del jefe de Policía Local, Miguel Ángel Perona, trasladándole un reconocimiento en nombre del grupo. Sáez acusó al equipo de gobierno de ningunearlo. Cosa que fue negada por la alcaldesa.
Pedro Arrabales preguntó por qué el Ayuntamiento no recibió subvención taurina de la Diputación. La alcaldesa explicó que el requisito era contratar toreros de la provincia, condición que no se cumplió. Arrabales también pidió explicaciones sobre el convenio con los dos medios digitales locales, señalando que deberían tener acuerdos económicos similares si realizan trabajos equivalentes. Según expuso, Alba López se había comprometido a ello. La concejal aseguró que esa es su intención.
Jesús Daniel Mateo criticó el cierre de servicios como el Centro de Mayores, el Centro Joven, Días sin cole o Ludoteca. La alcaldesa respondió que algunos cierres se deben a falta de financiación de la Junta y a licitaciones que quedaron desiertas.
Carmen Mateo reprochó al concejal de Desarrollo Económico que las campañas de comercio no llegarán a tiempo; él pidió paciencia y aseguró que todo estará listo cuando corresponda. También preguntó a Alba López en calidad de qué viajó a una planta de biometano en Francia. López respondió que lo hizo “por la responsabilidad adquirida al asumir su acta de concejal”.
En su turno, Job Moya pidió a José Luis Romero del Hombrebueno que el paraje de Titos reciba el mismo trato que cualquier parque del municipio y advirtió de la existencia de muchos árboles “fallecidos”. Romero explicó que hay un ambicioso plan de reforestación en marcha y ofreció colaboración. También Román Romero reclamó mejoras en los pasos de cebra; el concejal señaló que se actuará según lo permita el presupuesto.
La concejal no adscrita, María José Beteta, retomó el asunto de la planta de Athisa. La alcaldesa frenó de inmediato todas las preguntas porque se trata de un tema judicializado. Beteta continuó con una batería de cuestiones dirigidas al concejal de Hacienda sobre ordenanzas, liquidaciones, plusvalías e impuestos, elevándose mucho la tensión entre ambos, cruzandose acusaciones mutuas.
Miembros de la Plataforma Stop Athisa intervinieron también, aunque sus preguntas al versar sobre la planta de residuos médicos de Athisa no fueron respondidas por la misma razón judicial.
Finalmente, David Gento presentó una propuesta ciudadana para que los vecinos puedan opinar sobre la implantación de empresas que puedan generar conflictos como los vividos en los últimos meses.
Con el reloj rozando las dos de la madrugada, se cerró un pleno como decíamos en el titular, tan tenso como extenso.































